Prevalencia de la agorafobia

¿Tiene a veces ataques repentinos de ansiedad y miedo abrumador que duran varios minutos? Tal vez su corazón late con fuerza, suda y siente que no puede respirar o pensar. ¿Estos ataques se producen en momentos imprevisibles y sin un desencadenante evidente, lo que hace que se preocupe por la posibilidad de sufrir otro en cualquier momento?

Si es así, es posible que sufra un tipo de trastorno de ansiedad llamado trastorno de pánico. Si no se trata, el trastorno de pánico puede reducir su calidad de vida porque puede provocar otros miedos y trastornos mentales, problemas en el trabajo o en la escuela y aislamiento social.

“Un día, sin ningún aviso ni motivo, se abatió sobre mí una sensación de ansiedad terrible. Sentía que no podía tomar suficiente aire, por mucho que respirara. El corazón se me salía del pecho y pensé que podría morir. Estaba sudando y me sentía mareada. Sentía que no tenía control sobre estos sentimientos y que me estaba ahogando y no podía pensar con claridad.

“Después de lo que me pareció una eternidad, mi respiración se hizo más lenta y finalmente dejé de lado el miedo y mis pensamientos acelerados, pero estaba totalmente agotada y exhausta. Estos ataques empezaron a producirse cada dos semanas y pensé que estaba perdiendo la cabeza. Mi amigo vio cómo me esforzaba y me dijo que llamara a mi médico para que me ayudara”.

¿Cómo se desarrolla la agorafobia?

La mayoría de las personas que padecen agorafobia la desarrollan después de haber sufrido uno o más ataques de pánico, lo que les hace preocuparse por la posibilidad de sufrir otro ataque y evitar los lugares en los que puede volver a ocurrir. Las personas con agorafobia suelen tener dificultades para sentirse seguras en cualquier lugar público, especialmente donde se reúnen multitudes.

¿Cuál es la raíz de la agorafobia?

La agorafobia es el miedo a los espacios abiertos. La raíz griega ágora significa “espacio público abierto” y “mercado”, por lo que la agorafobia es también el miedo a las multitudes, como las que se encuentran en un supermercado concurrido.

¿La agorafobia puede aparecer de repente?

La agorafobia puede aparecer de forma repentina o desarrollarse gradualmente, normalmente entre los 18 y los 35 años. Es raro que empiece después de los 40 años. Es una reacción emocional y física ante una situación concreta que desencadena el miedo.

Fobia social

Salir a la calle puede darnos miedo a todos. El tiempo, el tráfico y otros factores pueden hacer que quedarse dentro de casa parezca una gran opción la mayoría de los días.    Sin embargo, muchas personas padecen una enfermedad llamada agorafobia, que hace que salir de casa sea casi imposible.

Sin embargo, quienes luchan contra la agorafobia se ven incapaces de salir de casa o de llevar una vida normal. A su vez, muchos descubren que sus relaciones y carreras se ven afectadas negativamente por el trastorno.

A veces, la agorafobia se deriva del propio trastorno de pánico. Las personas que temen las multitudes, las filas y los espacios cerrados pueden tener miedo de sufrir un ataque de pánico en público. Ese miedo hace que eviten situaciones de las que no puedan escapar.

En otros casos, sin embargo, la agorafobia se deriva del miedo a la gente. Al igual que ocurre con el trastorno de ansiedad social en general, las personas que temen ser juzgadas y avergonzadas suelen evitar las situaciones sociales potencialmente incómodas.

En última instancia, la agorafobia parece derivar de un deseo de permanecer cómodo. Si podemos anticipar que una situación puede producirse, podemos decidir evitarla. Al no salir de casa, podemos mantener el control sobre nosotros mismos y nuestro entorno.

¿La agorafobia desaparece alguna vez?

Si no se trata, la agorafobia puede durar años, durante los cuales la persona puede experimentar múltiples ataques de pánico y temer experimentar los futuros. Aunque los ataques de pánico individuales suelen durar entre 10 y 30 minutos, la agorafobia en sí puede durar toda la vida si la persona no recibe ayuda.

¿La agorafobia está causada por un traumatismo?

Los factores psicológicos que aumentan el riesgo de desarrollar agorafobia son: una experiencia traumática en la infancia, como la muerte de uno de los padres o los abusos sexuales. Experimentar un acontecimiento estresante, como el duelo, el divorcio o la pérdida del trabajo.

¿Por qué me da miedo todo de repente?

Sentir miedo todo el tiempo es una consecuencia común de las respuestas frecuentes al estrés. La ansiedad también activa la respuesta al estrés. Muchas personas excesivamente ansiosas tienen una mayor sensación de tener miedo todo el tiempo debido a la combinación del comportamiento ansioso y el estrés que genera.

Escala de pánico y agorafobia

La agorafobia es un trastorno de ansiedad que implica un miedo extremo e irracional a no poder escapar de una situación difícil o embarazosa en caso de desarrollar síntomas similares a los del pánico u otros síntomas incapacitantes. El trastorno se caracteriza por una ansiedad que hace que las personas eviten situaciones en las que puedan sentir pánico, estar atrapadas, sentirse indefensas o avergonzadas. Puede aparecer solo o junto con otra enfermedad mental, como el trastorno de pánico.

Este miedo suele conducir a conductas de evitación persistentes, en las que la persona comienza a alejarse de los lugares y situaciones en los que teme que pueda producirse el pánico. Por ejemplo, algunas de las circunstancias que se suelen evitar son conducir un coche, salir de la comodidad de casa, ir de compras a un centro comercial, viajar en avión o simplemente estar en una zona llena de gente.

Debido a estos comportamientos de evitación, la vida de una persona con agorafobia puede llegar a ser muy restrictiva y aislante, afectando enormemente a su vida personal y profesional. Por ejemplo, los temores exacerbados y las conductas de evitación pueden dificultar que una persona con agorafobia viaje por motivos de trabajo o visite a sus familiares y amigos. Incluso las pequeñas tareas, como ir a la tienda, pueden resultar extremadamente difíciles de realizar.

¿A qué temen las personas con agorafobia?

La agorafobia es el miedo a estar en situaciones en las que puede ser difícil escapar o en las que no hay ayuda disponible si las cosas van mal. Mucha gente asume que la agorafobia es simplemente un miedo a los espacios abiertos, pero en realidad es una condición más compleja. Una persona con agorafobia puede tener miedo a: viajar en transporte público.

¿Es la agorafobia una forma de TOC?

Objetivo: El trastorno de pánico (TP) y la agorafobia (AG) son frecuentemente comórbidos con el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC), pero los correlatos de estas comorbilidades en el TOC son bastante desconocidos.

¿Es la agorafobia lo mismo que la ansiedad social?

La diferencia entre la ansiedad social y la agorafobia es que una persona con agorafobia teme tener ataques de ansiedad o perder el control en situaciones específicas, mientras que a una persona con ansiedad social le preocupa ser juzgada o sentirse avergonzada en situaciones sociales.

Definición de agorafobia

La agorafobia es un tipo de trastorno de ansiedad en el que se teme y se evitan lugares o situaciones que pueden causar pánico y hacer que uno se sienta atrapado, indefenso o avergonzado. Se teme una situación real o prevista, como utilizar el transporte público, estar en espacios abiertos o cerrados, hacer cola o estar entre una multitud.

La ansiedad está causada por el miedo a que no haya una forma fácil de escapar o de conseguir ayuda si la ansiedad se intensifica. La mayoría de las personas que padecen agorafobia la desarrollan después de haber sufrido uno o más ataques de pánico, lo que les hace preocuparse por la posibilidad de sufrir otro ataque y evitar los lugares en los que puede volver a ocurrir.

Las personas con agorafobia suelen tener dificultades para sentirse seguras en cualquier lugar público, especialmente donde se reúnen multitudes. Pueden sentir que necesitan un acompañante, como un pariente o un amigo, para que les acompañe a los lugares públicos. El miedo puede ser tan abrumador que puede sentirse incapaz de salir de casa.

El tratamiento de la agorafobia puede ser un reto porque suele significar enfrentarse a sus miedos. Pero con psicoterapia y medicamentos, puede escapar de la trampa de la agorafobia y vivir una vida más agradable.