Tumor de ovario visto con ecografía

Los cistomas o cistadenomas son tumores benignos del ovario que suelen tener un aspecto similar al de los quistes funcionales, con contenidos acuosos o mucinosos, a veces irregulares o desiguales, pero a diferencia de éstos, no remiten con el tiempo y no son sensibles al tratamiento con la píldora anticonceptiva.

Los quistes dermoides (o teratomas quísticos maduros, del griego téras ‘monstruo’ y la terminación -oma de los tumores), producen tejidos de diversa índole como sebo, ojos, dientes, pelo, y son bastante bien reconocibles en la ecografía transvaginal.

Testimonios sobre el cáncer de ovario 2019

También hay quistes que no tienen una relación directa con el ciclo menstrual, sino que son verdaderas neoformaciones del ovario. Entre ellos se encuentran los quistes endometriósicos, los cistadenomas serosos o mucinosos y los quistes dermoides.

Los quistes ováricos benignos no suelen causar síntomas y suelen desaparecer espontáneamente. Sin embargo, si el quiste tiende a agrandarse o si se trata de un quiste endometriósico, pueden aparecer varios síntomas, entre ellos

El cáncer de ovario se puede curar

Los quistes ováricos son pequeñas bolsas llenas de líquido que se forman en el interior o en la superficie de los ovarios, dos estructuras con forma de almendra situadas simétricamente al útero. Los óvulos destinados a la reproducción se desarrollan y maduran en estas glándulas y se liberan cada mes durante el periodo fértil de la mujer.

Los quistes patológicos están causados por un crecimiento celular anormal (tumor benigno) no relacionado con el ciclo menstrual; son menos comunes que los quistes funcionales, pero pueden desarrollarse tanto antes como después de la menopausia y pueden surgir de células unidas al óvulo o de células que recubren el exterior de los ovarios.

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Los quistes funcionales suelen reabsorberse por sí solos con el tiempo, normalmente en unos 1 a 3 meses, por lo que el ginecólogo puede querer comprobarlo después de este tiempo mediante una ecografía (espera vigilante).

Muchos quistes ováricos aparecen y desaparecen sin llegar a ser diagnosticados, porque no causan síntomas y/o complicaciones a la paciente; en cambio, el diagnóstico suele hacerse mediante una ecografía u otro examen de imagen (resonancia magnética, tomografía computarizada, …) de forma casual, durante las investigaciones por otras causas.

Foro de quistes ováricos malignos

Para determinar la naturaleza exacta de un quiste ovárico, y si se trata de un tumor benigno o maligno, es necesario realizar un examen ginecológico completo y una ecografía transabdominal o transvaginal.

Los quistes ováricos menos graves no requieren tratamiento, ya que se curan espontáneamente en unas semanas/meses. En cambio, los quistes ováricos graves deben extirparse quirúrgicamente para evitar consecuencias desagradables.

Las gónadas son una parte esencial del sistema reproductor humano, ya que son las glándulas que producen los gametos, es decir, las células sexuales. En número de dos y con forma de judía, los ovarios cumplen dos funciones:

Análisis de sangre y detección específica del marcador tumoral CA125. Los quistes ováricos formados como consecuencia de un proceso tumoral maligno se caracterizan por la elevada presencia en la sangre de una proteína denominada CA125. Por ello, el médico mide los niveles de CA125 en un análisis de sangre especial para determinar la naturaleza exacta del quiste ovárico.