pan y leche para el desayuno

Que desayunar bien es la mejor manera de empezar el día parece ser un concepto que ya tienen claro los italianos… al fin y al cabo, los nutricionistas siempre hemos insistido en el papel crucial que juega la primera comida del día para mantenerse sano y en forma, y son numerosos los estudios científicos y los documentos oficiales publicados al respecto (Fuente: documento SINU-SISA y documento de consenso sobre el papel del desayuno en la investigación y el mantenimiento de un buen estado de bienestar NFI).

Saltársela le pone en una condición de “semiayuno”, lo que aumenta el riesgo de cerrar el “agujero” con los primeros alimentos que tenga a mano, quizás incluso alimentos poco saludables que, dulces o salados, suelen tener un alto contenido en grasa y son poco saciantes.

El desayuno debe aportar entre el 15 y el 25% de la energía diaria, que se eleva al 30-35% si no hay meriendas durante el día, y para que sea equilibrado debe incluir

Se puede rellenar con muchos tipos de fruta fresca y seca: excelente con frutos rojos y crema de almendras, pero también con manzana cocida, pasas sultanas y canela o pera y chocolate… deje volar su imaginación y disfrute de un desayuno con nuevos colores, sabores y aromas cada mañana.

ejemplos de dietas para el desayuno

Nada más despertarnos, tenemos niveles bajos de insulina y altos de cortisol. Este equilibrio hormonal favorece la oxidación de los ácidos grasos: quemamos calorías de las reservas de grasa y no de los azúcares. Esto permite tomar un desayuno abundante sin aumentar de peso y, de hecho, favorece la concentración y el gasto de energía a lo largo del día.

Propuesta 2: Un yogur de fresa Activia 0,1% (que, además del infame Bifidus, contiene espesantes, colorantes y dos tipos de edulcorantes sintéticos…) con 30g de copos de maíz (Kellogg’s con avena integral -? – y miel)

pan y yogur para el desayuno

Para un desayuno de campeones, es necesario contar con la cantidad adecuada de calorías para afrontar la mañana con energía y tener menos hambre más adelante. La fruta fresca -como las manzanas, las fresas, los arándanos, los pomelos o los plátanos- y la fruta seca -ciruelas, dátiles, albaricoques- son alimentos importantes para incluir en un desayuno dietético. Son lo suficientemente dulces y ricos en vitaminas, antioxidantes, fibra y proteínas -así como en ácidos grasos esenciales- y ofrecen la cantidad adecuada de energía cuando se combinan con una rebanada de pan tostado.

el pan y la mermelada en el desayuno engordan

Los que no les guste la mantequilla de cacahuete tienen muchas otras alternativas: mermelada de castañas, mantequilla de almendras o anacardos, pasta de pistachos e incluso cuajada de limón. Elígelo ecológico, y cámbialo cada día, acompañándolo de piñones tostados, diferentes tipos de manzana, bayas de goji o semillas de chía.

Si te gustan las verduras, prueba a cocinarlas la noche anterior en el horno sin grasa: corta calabacines, pimientos y berenjenas muy finos, cuécelos en el horno con sal y especias y rocíalos con aceite de oliva. Al día siguiente, puedes servir las verduras asadas con queso de untar a las hierbas, rúcula y huevo escalfado.

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