comer fruta y verdura ayuda a perder peso

La investigación, publicada en el American Journal of Public Health, señala que la fruta y la verdura se recomiendan desde hace tiempo porque se sabe que ayudan a prevenir diversas enfermedades, entre ellas varias formas de cáncer, y tienen propiedades antioxidantes que combaten el envejecimiento.

Por último, los autores de esta investigación señalan que puede haber una relación con otros estudios sobre antioxidantes que muestran un vínculo entre el optimismo y la presencia de carotenoides en la sangre. Sin embargo, concluyen, es necesario realizar muchos otros estudios para validar o no estos prometedores resultados.

comer siempre fruta y verdura

Las frutas y hortalizas de temporada, preferiblemente de kilómetro cero, garantizan que los productos sean tan nutritivos como deberían, que no contengan aditivos que los hagan madurar antes de tiempo o que bloqueen su maduración. También se someterán a menos tratamientos químicos y se utilizarán menos pesticidas en los cultivos.

Si nunca piensas en el impacto medioambiental que tenemos o en el ahorro que podrías hacer, ten en cuenta que los productos de la tierra, si se consumen en su temporada, ofrecen definitivamente más sabor y conservan todos los nutrientes que el cuerpo necesita para tener energía para trabajar.

consumir más fruta y verdura

Por ello, las frutas y hortalizas se cultivan y cosechan en distintos lugares y en distintas estaciones del año. Por ejemplo, los naranjos son sensibles al clima y crecen mejor en lugares con veranos cálidos y secos, como España, Italia y Grecia.2,3

Los alimentos que consumimos no sólo afectan a nuestra salud, sino también a la del medio ambiente. Estos impactos medioambientales se miden mediante un método conocido como Evaluación del Ciclo de Vida (ACV).

Esta técnica nos ayuda a medir y comprender el impacto de los alimentos en el medio ambiente en todas las etapas de la cadena de suministro: desde el cultivo, la cosecha, el almacenamiento, el transporte y, finalmente, el consumo (figura 2). Muchos estudios se han centrado en el cálculo de la huella de carbono a través de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

Utilizando el ACV, los investigadores han descubierto que el sistema alimentario mundial es responsable de alrededor del 26% de las emisiones mundiales de gases de efecto invernadero (GEI).1 Sin embargo, existen grandes diferencias entre la cantidad de GEI que emiten los distintos tipos de alimentos. En general, las frutas y hortalizas emiten menos gases de efecto invernadero que los productos de origen animal, como la carne de vacuno y los productos lácteos, de hecho hasta 10-50 veces menos.1

comer sólo fruta y verdura

Como dejan claro los consejos contenidos en los libros (especialmente Ricette in equilibrio) del conocido nutricionista Iader Fabbri, “las verduras son el alimento que mejor nos sienta. Ricos en sustancias antioxidantes, nos permiten, mejor que cualquier píldora milagrosa, responder activamente al tan temido (a veces inapropiado) estrés oxidativo, combaten el envejecimiento celular, son esenciales para el mantenimiento de muchas funciones vitales, pero sobre todo mitigan la respuesta glucémica incluso en una comida con hidratos de carbono de alto índice glucémico, permitiéndonos mantenernos sanos y prevenir las enfermedades relacionadas con la dieta”.

En esta época, a partir de los elementos que comemos, podemos dar a nuestro organismo la preparación para el verano. Los elementos de esta temporada son ricos en vitaminas, minerales y fibra, útiles para la salud de los intestinos y la piel.  Preferiblemente: zanahorias, espárragos, guisantes, judías verdes, hinojo, lechuga, alcachofas, grelos, achicoria, col de Milán, rábanos, fresas, naranjas.