Transpiración nerviosa

Están disponibles en forma de roll-on, stick o en prácticos frascos exprimibles como Laris Ultra de Biogena, un antitranspirante concentrado de larga duración (24 horas) que reduce la sudoración excesiva y neutraliza completamente los malos olores.

A diferencia de la mayoría de los productos del mercado a base de sales de aluminio, Laris Ultra contiene además un extracto ultrapuro de alerce agárico (Fomes Officinalis), una sustancia que actúa sobre las terminaciones del sistema nervioso parasimpático de las glándulas sudoríparas, reduciendo la producción de sudor en su origen.

Por último, la presencia de sustancias antibacterianas contribuye a reducir la proliferación de bacterias responsables de la formación de malos olores. Unas pocas pulverizaciones en cada axila, seguidas de un breve masaje con las yemas de los dedos, son suficientes para garantizar una protección completa y duradera tanto de la transpiración como de los malos olores.

La sudoración excesiva provoca cáncer

El sistema nervioso simpático también actúa como un termostato. Si detecta que la temperatura aumenta excesivamente, envía una señal desde el cerebro a los millones de células sudoríparas del cuerpo para que produzcan sudor. El sudor enfría la piel y reduce la temperatura corporal.

Algunos casos de hiperhidrosis primaria parecen ser hereditarios, lo que sugiere que el origen puede ser una mutación genética.  Consiste en una variación de las instrucciones celulares, que puede alterar los mecanismos normales de funcionamiento del organismo.

La hiperhidrosis aumenta el riesgo de desarrollar infecciones fúngicas como la tiña, especialmente en los pies (normalmente, infecciones de las uñas y pie de atleta). El riesgo aumenta porque el exceso de sudor asociado a los calcetines y al calzado crea un entorno ideal para la aparición de hongos.

En el tratamiento de la hiperhidrosis se suelen utilizar antitranspirantes a base de cloruro de aluminio, que actúan taponando las glándulas sudoríparas sin ninguna consecuencia particular. Deben aplicarse por la noche justo antes de acostarse y aclararse por la mañana.

Sudoración excesiva de la cabeza

Aunque las causas de la hiperhidrosis focal son genéticas, hay una serie de factores que pueden contribuir a la sudoración. Al igual que cualquier episodio temporal de sudoración profusa, estos pueden ser desencadenados por la ansiedad o el nerviosismo ante una situación, un encuentro o un acontecimiento concreto.

Los cambios en el estilo de vida, un problema de salud general o el aumento de peso, el consumo de alcohol, medicamentos o drogas también pueden desencadenar episodios de sudoración profusa, al igual que los cambios de clima o temperatura en general.

Los tratamientos eficaces pueden aportar resultados notables a la vida de quienes padecen esta enfermedad, por lo que hay que considerar cuidadosamente el diagnóstico y también las formas de controlar el problema.

Sudoración repentina

Los sudores fríos se producen cuando la persona siente que su piel se vuelve repentinamente fría y húmeda, normalmente con escalofríos y temblores. Generalmente afecta a las manos, los pies, las axilas y la espalda.

Las principales afecciones que pueden asociarse a los sudores fríos son: la menopausia, la mononucleosis, el síndrome de shock tóxico, el shock séptico/sepsis, la tuberculosis, las quemaduras, el SIDA, la anemia falciforme, la ansiedad, los ataques de pánico, el trastorno de ansiedad generalizada, la indigestión, el infarto de miocardio, la hipoglucemia, la hipotensión (presión arterial baja).

Entre las enfermedades que pueden asociarse a los desmayos se encuentran las siguientes: infarto de miocardio, intoxicación por monóxido de carbono, hipertrofia ventricular, anafilaxia, artrosis cervical, cefalea, diabetes, embolia, embolia pulmonar, accidente cerebrovascular.

La información contenida en esta hoja ofrece sugerencias sencillas para mantener la situación bajo control mientras se espera la ayuda y no pretende en modo alguno sustituir la intervención de los socorristas.