Nódulo subcutáneo

En la mayoría de los casos, los nódulos tiroideos no causan síntomas y suelen descubrirse por casualidad durante la palpación del cuello o durante exámenes de imagen, como la ecografía del cuello, realizados por diferentes motivos.

En ocasiones, los propios pacientes identifican los nódulos tiroideos al notar la presencia de un bulto en el cuello mientras realizan tareas cotidianas como mirarse al espejo, atarse el cuello de la camisa o afeitarse.

Cuando el nódulo tiroideo presenta signos o síntomas, éstos se deben a la presencia física del propio nódulo, que provoca la compresión de las estructuras que rodean al tiroides, o a la producción excesiva de hormonas tiroideas por parte del nódulo.

Para ello, se realizan inicialmente pruebas de laboratorio, como la medición de las hormonas tiroideas (T3 y T4) y de la hormona estimulante del tiroides (TSH) en la sangre, para determinar si el tiroides funciona normalmente o no.

El nódulo es un tumor

Si la glándula tiroidea no produce estas hormonas, el cuerpo tiende a “apagarse” y uno se siente fatigado todo el tiempo (hipotiroidismo), mientras que si se producen en exceso (hipertiroidismo), se produce un exceso de energía.

A diferencia de los nódulos, que son sólidos, los quistes tiroideos están llenos de material líquido o sólido-líquido.Normalmente, se forman como resultado de la degeneración de un adenoma tiroideo, un tumor benigno que se desarrolla a partir de una célula del tejido tiroideo.

Las pruebas de laboratorio iniciales pueden incluir la medición de la hormona tiroidea (tiroxina o T4) y la hormona estimulante del tiroides (TSH) en la sangre para determinar si el tiroides funciona normalmente.

Diferencia entre nódulo y tumor

En ocasiones, los nódulos producen hormonas tiroideas y, por lo tanto, pueden provocar las quejas típicas de una función excesiva de la glándula (hipertiroidismo): pérdida de peso inexplicable, temblores, nerviosismo, alteraciones del sueño, latidos rápidos o irregulares e intolerancia al calor.

Los nódulos tiroideos con las características de los tumores malignos son de crecimiento lento y pueden ser de pequeño tamaño cuando se descubren. No obstante, existen tumores de tiroides agresivos y de crecimiento rápido, pero son poco frecuentes.

Un bulto duro en el brazo

Los cambios estructurales no representan un verdadero estado de enfermedad (son prácticamente de riesgo cero), sino que suelen deberse a cambios en la glándula mamaria, como en todos los órganos del cuerpo humano, en relación con el envejecimiento del órgano o con episodios inflamatorios o traumáticos. Incluyen, por ejemplo, adenosis (nódulo duro y plano de tamaño variable), papilomas (nódulos duros únicos o múltiples, generalmente pequeños), quistes (formaciones redondas únicas o múltiples llenas de líquido).