Se necesita valor para pasar de un estilo cinematográfico a otro sin temer lo que se diga de la crítica y el público.

Luca Guadagnino abrazó este coraje, pasando de la pasión ardiente bajo el sol italiano a la terrorífica y políglota película de terror, en un Berlín lluvioso.

Luca Guadagnino, director audaz

El director, que se hizo un nombre internacional en 2015 con A Bigger Splash, sorprendió al mundo dos años después en particular con su brillante Call Me By Your Name, cuyo nombre nadie olvidará jamás.

Solo un año después el director publica el remake de Suspiria, obra maestra indiscutible de Dario Argento, de la que conserva el título y la sinopsis originales.

Brutal, sangrienta, carnosa y de ficción, esta película de terror no dejó indiferente a nadie, despertando a veces el disgusto de la crítica, a veces su adoración.

Personalmente me había decantado por la segunda opción, habiéndome dejado seducir perfectamente por el toque franco y siniestro con el que Guadagnino impregnaba su grind de 2018.

Lejos hoy del Berlín de las brujas de Suspiria, Luca Guadagnino redescubre sus primeros amores por Italia y los adolescentes en busca de identidad y emociones.

Crea así una miniserie, Somos lo que somos, de ocho episodios para el canal HBO, de la que hasta ahora solo se ha revelado el piloto.

No basta con tener una idea global de todo el objeto cultural, pero sí lo suficiente como para saber que es necesario darle una oportunidad.

¿De qué se trata? ¿Quiénes somos?

Fraser es un adolescente al que se podría llamar marginal.

Siempre dispuesto a cabrear a su gente, le gusta hacerse notar con insolencia y provocación.

Tiene el cabello teñido, las uñas pintadas de otro color, no se parece a los otros jóvenes que evolucionan en la base militar donde acaba de mudarse con sus dos madres.

Su estilo y actitud lo distinguen, hasta el punto de hacerle daño en ocasiones. Pero a él no parece importarle nada de eso.

Su camino un día se cruza con el de Caitlin, una adolescente en busca de identidad, a veces borracha de alcohol y aún viva.

Ambos forman amistades y juegan a adultos cuando sus padres juegan a la guerra.

Somos quienes somos, las languideces queridas de Luca Guadagnino

Si este piloto carece del atractivo instantáneo del muy erótico Call Me By Your Name, no es sin la impronta de su creador.

Su personaje masculino principal ama a los niños, lee poesía y ve su vida estancada en lo que parece ser una madurez intelectual demasiado temprana.

La dimensión abrupta y civilizada de la base militar contrasta con el romanticismo violento inherente a la personalidad del joven.

Lo que crea un contraste interesante, especialmente cuando está sublimado por las melancólicas listas de reproducción que ama Guadagnino.

Hay algo de Elio (Timothée Chalamet) en el personaje de Fraser. Tal vez sea el bucle suave o las ganas de vivir, pero todavía hay algo en sus escritos que une a los dos héroes.

Todo está lánguido por el momento, por no decir mucho tiempo en este driver, y esto no es nada desagradable, ni mucho menos.

Las historias de Luca Guadagnino se ganan. Se requiere paciencia en cada una de sus creaciones.

Por tanto, si la intriga no seduce a la locura a primera vista, es seguro que el tiempo dominará los episodios de un velo delicado y completamente envolvente del que el director tiene el secreto.

Somos Quienes Somos, ¿adolescencia sin artificios?

Aquí, no estamos tratando de hacer trampa diluyendo los años de la escuela secundaria.

No hay personajes principales extravagantes con humor ultra-striptease, no instantáneas con minifaldas escocesas, sino personajes matizados por el momento con la apariencia de individuos reales.

El peso de la adolescencia, Fraser lo lleva a su manera, sin intentar igualar absolutamente las imágenes tradicionales de otros de su edad.

Si sus contornos son un poco toscos por el momento, es una apuesta segura que los próximos episodios le traerán algo de la sutileza del personaje de Caitlin.

Somos quienes somos, nuevos y viejos talentos

El elenco de esta ficción de ocho episodios presenta a Chloë Sevigny, la personalidad más famosa del equipo.

A su lado, son sobre todo los jóvenes actores Jack Dylan Grazer y Jordan Kristine Seamón quienes aportan la historia.

El primero ya tiene una gran cantidad de películas en su haber, incluido el éxito de taquilla It y el magnífico My Beautiful Boy, mientras que el segundo está en su primer intento.

En cualquier caso, estos dos jóvenes actores están donde deben estar, cada uno muy acertado en el papel que desempeñan.

Bastante nada mal para una serie que dice: “Somos lo que somos”.