Bocina exponencial

Los acopladores o cuernos son simplemente pequeñas barras que se insertan en el extremo del manillar. Suelen ser de aluminio o de carbono. La función principal de este componente es permitir al ciclista poder cambiar la posición de las manos, proporcionando así una mayor comodidad.

El manillar, o manubrio como lo llaman en España, es una parte fundamental de la bicicleta. Además de ayudarnos a controlarla, el manillar conecta dos de los cinco puntos de contacto entre ella y nuestro cuerpo.

Coloca el manillar a un lado. Instala más espaciadores en la potencia del manillar. Instale los espaciadores que estaban en la parte superior del manillar sobre los espaciadores de abajo. Esto hará que el manillar sea más alto cuando lo vuelva a colocar en la potencia.

Hay que tener en cuenta el grosor, ya que podemos sentirnos más o menos cómodos con diferentes grosores. existen puños con diversidad de grosores y dependerá del ciclista, si quiere poder abrazar completamente el puño o no. Normalmente lo ajustaremos a la orientación de nuestra mano para poder tener más control de la moto.

Bocina del coche

Es difícil hacer sonar el timbre de una bicicleta con la misma furia con la que los conductores utilizan el claxon de sus coches, así que quizás no debería sorprender la existencia de una serie de potentes accesorios para bicicletas que ayudan a los ciclistas a hacerse oír por encima del ruido de la jungla urbana.

El sonido de un timbre de bicicleta no se oye especialmente bien en el tráfico. Es la razón por la que los mensajeros en bicicleta a veces llevan silbatos y los ciclistas urbanos tienden a gritar las advertencias. Ahora puedes comprar un claxon para bicicletas que grita en tu nombre.

El altavoz de 80db montado en el manillar anuncia “a tu izquierda” con sólo pulsar un botón, pero puede grabar y luego reproducir cualquier advertencia verbal, sonido inusual o cadena de improperios. El altavoz de 44 mm reproduce el sonido de un timbre tradicional o el mensaje que elijas a 80 decibelios, que es más o menos lo mismo que un grito moderadamente fuerte.

La bocina Loud Bicycle pretende dar a los ciclistas más presencia en las carreteras equipándolos con un claxon de coche. La razón es que los conductores reaccionan a los pitidos de los coches antes de saber de dónde procede el sonido. Un conductor que oye un pitido al salir de un camino de entrada, por ejemplo, es probable que frene instintivamente. El claxon para bicicletas de 112db puede comprarse por unos 60 euros.

Bocina del barco

Olvídate de las ruedas de carbono o de un medidor de potencia. La mejora más importante que puedes comprarle a tu bicicleta es un timbre decente. Inventado por un chico de Brummie llamado John Richard Dedicoat en 1877, el timbre de la bicicleta se ha convertido desde entonces en un accesorio básico para cualquiera que se desplace al trabajo o que circule al alcance de los demás. Hoy en día, hay de todo, desde versiones japonesas perfectas hasta números cromados tradicionales, y hay para todos los gustos.

Por eso, este dinger de aspecto tradicional será sin duda de interés para algunos. El timbre se hace mediante un brazo con resortes que se mueve con el pulgar -como los primeros timbres de bicicleta de la época victoriana- para emitir un sonido brillante y agudo que alertará de tu presencia a los peatones distraídos por el teléfono.

Se fija fácilmente al manillar con un destornillador y le dará a tu bicicleta un aspecto vintage instantáneo. El timbre mide 55 mm de diámetro y está disponible en aluminio, latón, aleación de color rosa o en acabado negro mate.  ¿Vas a visitar L’Eroica este año? Este sería un bonito acompañante

Bocina de la bicicleta

Hunh. Como alguien que no monta en bicicleta, acabo de aprender una nueva palabra. Si alguien me hubiera dicho pata de cabra, no habría entendido nada. Pero si hubiera querido hablar de ello, habría abierto la boca y… y habría empezado a balbucear: “Ya sabes, lo de la pierna. El soporte. El trozo de metal que sobresale. El… Me pregunto si tiene un nombre”.

Por cierto, el título de este hilo – “La cosa que sostiene la moto para que no se caiga”- me suena un poco raro. Yo diría “La cosa que sostiene la bicicleta” o “La cosa que evita que la bicicleta se caiga”.

Desde que era pequeño, siempre he llamado a ese elemento “caballete”, y nunca “soporte”, al igual que todos los que he oído mencionar la cosa. Si alguien se refiriera al “caballete” de una bicicleta en lugar de a su “pata de cabra”, no sabría a qué se refiere.

Por cierto, el título de este hilo – “Lo que sostiene la bicicleta para que no se caiga”- me suena un poco raro. Yo diría “Lo que soporta la moto” o “Lo que evita que la moto se caiga”.