Son pequeños, tienen una forma ovalada alargada y su peculiaridad es su color plateado. Estamos hablando de los llamados lepisma y, aunque inofensivas para el hombre, no son bienvenidos, como las hormigas.

Estos animalitos, dotados de patas y antenas, son capaces de arruinar nuestras posesiones y recuerdos, ya se alimentan de madera, papel o tela.

Por ello, cuando encontremos alguno en la casa, debemos correr a refugiarnos e intentar eliminarlos de forma permanente. Rastrearlos no es tan difícil como parece, aunque son pequeños y capaces de esconderse bien.

Los remedios para eliminarlos son diferentes y no solo requieren el uso de pesticidas químicos, que también son dañinos para el ser humano.

Así que averigüemos qué son, cómo eliminarlos y sobre todo cómo evitar que arruinen muebles, objetos y tejidos que nos preocupan especialmente.

Que son los peces plateados

Su nombre científico es Lepisma saccharina, son sinantrópicos, viven en casas y luciferinos, no soportan la luz. Les encantan los ambientes húmedos y frescos por lo que es fácil encontrarlos escondidos en el baño, en los sótanos, debajo de las escaleras, en las ventanas o entre las jambas y cavidades de las puertas. También suelen esconderse en estanterías y armarios, en las esquinas de los cajones, entre libros o en papel tapiz.

EL lepisma, son muy rápidos, comen cualquier cosa pero prefieren los carbohidratos, incluidos los azúcares simples y los almidones. Estos nutrientes se encuentran, por ejemplo, en papel, libros, fotografías, pinturas, pegamento y papel tapiz. También les encantan las telas, especialmente el lino, el algodón y la seda. Además, también se alimentan de cabello y cabello.

Como consecuencia, además de contaminar los alimentos que ingieren, son capaces de manchar los objetos que comen o en los que se refugian.

Una medida preventiva contra el pez plateado es evitar secar los textiles en interiores.

Cómo prevenir la aparición de lepismas

La respuesta a la pregunta de cómo eliminar a estos pequeños animales radica en conocer su naturaleza, hábitat y gustos alimentarios.

Como les encantan los ambientes húmedos, es fundamental eliminar la humedad y, en la medida de lo posible, ventilar las estancias. Por ejemplo, puede utilizar un deshumidificador y eliminar todo rastro de infiltración de agua.

Las grietas y hendiduras son grandes lugares favoritos que buscan para esconderse, en consecuencia, es recomendable cerrar todas estas aberturas.

Otro truco es evitar secar nuestra ropa dentro de la casa y, en general, nuestra lavandería.

Tambien es aconsejable tirar a la basura, revistas y cajas, viejo en el que estos pequeños animales pueden encontrar refugio.

Mantenerse limpio es fundamental estantes y estantes que contienen alimentos y además limpian los suelos con cuidado baños y de cocina.

Remedios naturales para eliminarlos

Las precauciones no son suficientes si nuestras casas ya han sido invadidas por pececillos de plata, pero existen remedios naturales que nos permiten eliminarlos.

Para expulsarlos de sus refugios podemos, por ejemplo, utilizar hojas de laurel, desde el lavanda, mentahierba de limón. Estos se pueden guardar en cajones, en armarios, entre libros y fotografías. Dado que su olor no es bienvenido, saldrán a la luz.

Con la misma finalidad y de la misma forma, también podemos utilizar gotas de aceites esenciales, como la de lavanda, limoncillo, romero, eucalipto o gingko biloba.

Sin embargo, el efecto y la eficacia de estos remedios naturales tienen límites de tiempo. Es fundamental recordar reemplazar las hojas y ramitas periódicamente y verter unas gotas nuevas de aceite esencial. Generalmente, nuestros repelentes naturales deben reemplazarse cada 5 a 6 meses.

Las patatas crudas son trampas naturales. Debido a que contienen almidones y estos animales los aman. Hacer el cebo de patata es muy fácil. Hay que cortar una patata grande por la mitad y hacer un agujero en la parte central. Después de guardarlo toda la noche en un rincón de la casa, al día siguiente, su interior estará lleno de estos bichitos. No quedará nada más que hacer que tirar la patata con ellos dentro

También el azúcar y el ácido bórico son eficaces para encontrar y deshacerse de estos pequeños “invitados” no deseados.

Como anti-repelente puedes, por ejemplo, utilizar también pepino, pimienta de cayena o un compuesto de agua, harina y amoniaco. Su esencia, de hecho, no se aprecia y los mantendrá alejados de nuestro hogar pero sobre todo salvarán los objetos que nos importan.