Ping fibra vs coaxial

Internet es una parte integral de tu vida diaria en muchos aspectos diferentes. La utilizas en casa, en la oficina o en los desplazamientos. Dependes de ella para gestionar tus actividades diarias, dirigir tu negocio, comunicarte y tener acceso al conjunto global de información.

Probablemente le parezca que lo sabe todo sobre Internet, pero al mirar los distintos planes que le ofrece su proveedor de servicios de Internet, puede parecerle una decisión confusa. La primera opción de Internet que debe entender es el tipo de conexión a Internet que paga. Puede variar según su proveedor de servicios de Internet local o según la región de su empresa. Hay varios criterios para diferenciar los tipos de conexión a Internet.

La elección de la conexión para una oficina depende de las necesidades y preferencias de los empleados. Por eso, los responsables de TI deben considerar el tipo de red que mejor funcionará para sus empleados. Ambas soluciones tienen pros y contras, como que la conexión inalámbrica supone más flexibilidad y movilidad, mientras que las redes cableadas proporcionan más fiabilidad y seguridad para los datos de la empresa.

Fibra frente a coaxial

El Internet de fibra óptica, comúnmente llamado Internet de fibra o simplemente “fibra”, es una conexión de banda ancha que puede alcanzar velocidades de hasta 940 Megabits por segundo (Mbps), con poco tiempo de retraso. Esta tecnología utiliza un cable de fibra óptica que, sorprendentemente, puede enviar datos a un 70% de la velocidad de la luz. Además, los cables de fibra óptica no son tan susceptibles a las condiciones meteorológicas adversas como otros tipos de cables tradicionales, lo que ayuda a minimizar los cortes. También resiste eficazmente las interferencias eléctricas.

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Internet de fibra óptica es una tecnología compleja que permite la transmisión de información en forma de luz en lugar de electricidad. Hay muchas piezas que conforman esta avanzada tecnología, pero dos componentes clave son las fibras ópticas y la llamada “última milla” de la red de fibra óptica.

Las fibras ópticas son minúsculas: unas 125 micras de diámetro, es decir, un poco más grandes que un cabello humano. Muchas de estas fibras se agrupan para formar cables (no confundir con los cables coaxiales, que son de cobre). Las fibras ópticas transportan pulsos de luz láser o LED a lo largo de la línea, transmitiendo información en forma “binaria”, similar a los 0 y 1 utilizados en la electrónica.

Fibra óptica frente a cable para juegos

Para establecer una conexión rápida a Internet se utilizan las dos tecnologías más avanzadas: la fibra óptica y el cable. Si necesitas una banda ancha ultrarrápida, tus opciones suelen ser el cable o la fibra óptica, pero ¿qué son y en qué se diferencian? Además, en concreto, ¿cuál te conviene contratar? Vamos a aclarar el funcionamiento básico de ambos antes de pasar a la diferencia entre Internet por cable y por fibra óptica.

Con la banda ancha de fibra, la red se compone de líneas de fibra óptica hasta la caja de la carretera de tu barrio, que en ese punto interactúa con tu casa utilizando líneas telefónicas de cobre. Un par de proveedores ofrecen banda ancha con líneas de fibra hasta su router o módem; sin embargo, esto es menos normal y no se ve ampliamente con muchos proveedores de telecomunicaciones.

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Al igual que la tecnología de la televisión por cable, Internet por cable transporta la información que pasa por un enlace coaxial, frecuentemente llamado “coaxial” para abreviar. La capa interna de un centro de cobre está rodeada por una cubierta dieléctrica, un blindaje de cobre tejido y una capa externa de plástico.

Velocidad de Internet por fibra óptica o por cable

Elegir un proveedor de Internet para tus necesidades personales y laborales puede ser un reto, sobre todo si no estás familiarizado con los distintos tipos de conexión. La conexión a Internet requiere que los datos viajen a través de ondas de radio, líneas telefónicas, redes de cable, antenas parabólicas o cableado eléctrico. La línea de abonado digital (DSL), el cable y la fibra óptica son las conexiones a Internet más habituales, y difieren en cuanto a velocidad de descarga y subida, precios y cantidad de ancho de banda. Se conocen como tecnologías de “última milla”, que sirven de puente entre la “red troncal” de Internet y las residencias de los usuarios.

El ancho de banda se define por el volumen de información que puede enviarse a través de una conexión en un tiempo medido: megabits por segundo (Mbps). Por otro lado, la velocidad es la rapidez con la que se recibe o descarga esa información. Ambas son medidas fiables de la calidad de la conexión a la hora de elegir un proveedor de Internet.

El Internet DSL en Estados Unidos funciona con líneas telefónicas locales para conectarse a Internet. Tiene un ancho de banda menor (consulta la calculadora de ancho de banda para ver cuántos datos necesitas) y es la opción más lenta, pero es suficiente para un solo usuario con un uso básico, como navegar por la web y hacer streaming en definición estándar. La DSL es la opción más disponible y barata de los tres tipos de conexión que tratamos aquí. Además, es fácil de configurar y no suele requerir instalación profesional ni cuotas. CenturyLink tiene un plan de DSL sin límite de datos, lo que siempre es ideal. DSL es la mejor alternativa para los usuarios que viven en zonas rurales y no quieren seguir con el Internet por satélite, que puede ser más lento y tener una alta latencia. Sin embargo, no está tan disponible en las zonas rurales como el Internet por satélite.