Síntomas de colesterol alto

Poco aceite y buen aceite. Las grasas saturadas de origen animal hacen aumentar los niveles de colesterol, mientras que las grasas insaturadas de origen vegetal pueden reducirlos. Evite la mantequilla, la manteca y el sebo en favor de los aceites vegetales poliinsaturados o monoinsaturados, como el aceite de oliva virgen extra.

En cuanto a los métodos de cocción, hay que dar preferencia a los que no utilizan grasas añadidas -como el hervido, la cocción al vapor, el microondas o la parrilla- y desaconsejar la sartén o la fritura.

Nuevos valores de colesterol 2019

El colesterol también se utiliza para otros fines importantes: la producción de ácidos biliares y la producción de ciertas hormonas, por ejemplo, las hormonas sexuales y las de las glándulas suprarrenales. Además, el organismo produce la vitamina D a partir del colesterol.

Además, una dieta rica en grasas saturadas aumenta los niveles de colesterol en la sangre. Las grasas saturadas no deben constituir más del 10 % de las necesidades calóricas diarias. Las grasas saturadas pueden encontrarse tanto en alimentos de origen animal, como la mantequilla, la carne y los embutidos, como en alimentos de origen vegetal, como los aceites tropicales. También hay que evitar a toda costa las grasas hidrogenadas, que se encuentran sobre todo en los alimentos envasados, como las galletas saladas, las patatas fritas, los helados, los aperitivos y las pastas para untar.

Las personas que padecen el síndrome metabólico tienen niveles elevados de colesterol LDL y triglicéridos, tienden a sufrir hipertensión y tienen lo que se conoce como “barriga”, causada por un exceso de grasa abdominal. Las causas se deben principalmente a una dieta desequilibrada con un consumo excesivo de carbohidratos refinados y grasas saturadas.

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En cambio, si tienes el colesterol HDL bajo, te recomendamos que sigas una dieta equilibrada y que incluyas con frecuencia en tu alimentación frutos secos como las nueces y las nueces de macadamia, un excelente aceite de oliva virgen extra para utilizar principalmente en crudo, y pescados “grasos” ricos en omega 3, como la caballa, las anchoas, las sardinas y el salmón.

En cuanto al colesterol LDL, no hay estudios convincentes que avalen la utilidad de los suplementos para elevarlo: la única evidencia convincente proviene del uso de la dieta cetogénica, una dieta que excluye casi por completo los carbohidratos y aumenta la ingesta de grasas.