El aire dentro de nuestras casas está más contaminado de lo que pensamos. Algunos contaminantes no se pueden evitar, o al menos no del todo; otros, sin embargo, podemos limitarlos siguiendo buenos hábitos y tomando algunas precauciones. Te ayudamos a controlar la contaminación interior

¿Qué es la contaminación interior y cuáles son los principales contaminantes domésticos?

La contaminación interior, dijimos, es esa forma de contaminación que pertenece al interior de nuestras casas y de todos los lugares cerrados que frecuentamos. Algunas de las principales fuentes de contaminación interior son:

  • Detergentes y otros productos de limpieza para el hogar.
  • Ambientadores
  • Moho y polvo
  • Humo de tabaco
  • Disolventes y pinturas
  • Dispositivos y sistemas electrónicos (aires acondicionados, impresoras …)
  • Aire exterior contaminado

Muchos de los contaminantes enumerados (detergentes, desodorantes, disolventes, pinturas, pero también cosméticos) tienen una característica común: contienen compuestos orgánicos volátiles, también conocidos por el acrónimo COV.

Éstos son contaminantes interiores se encuentran muy presentes; los inhalamos o los absorbemos a través del contacto con la piel. Hay muchos, pero el más importante desde el punto de vista toxicológico es el formaldehído, que se encuentra principalmente en muebles hechos de aglomerado, resinas, desinfectantes, aislantes y germicidas.

¿Qué efectos puede tener en la salud la contaminación en interiores de hogares y oficinas?

La contaminación interior puede causar numerosos efectos negativos y dolencias tales como dolores de cabeza, náuseas, irritación ocular, somnolencia, entumecimiento … que se producen en lugares cerrados, y que luego se reducen o incluso desaparecen una vez al aire libre, hasta problemas de salud muy graves, que pueden manifestarse con el paso de los años. El benceno, por ejemplo, un COV que se encuentra principalmente en disolventes, pinturas, esmaltes, lacas y detergentes, es un carcinógeno reconocido.

El humo del tabaco contamina mucho el ambiente y también expone a los no fumadores que permanecen en entornos donde alguien ha fumado a riesgos para la salud; El tabaquismo pasivo, de hecho, al igual que el tabaquismo activo, lo expone al riesgo de cáncer de pulmón.

El formaldehído puede causar irritación, tos, eritema cutáneo y otros síntomas, pero, sobre todo, también es un carcinógeno reconocido, y es particularmente peligroso también porque tiende a persistir durante mucho tiempo en ambiente.

Los mohos en el hogar pueden causar problemas respiratorios, inflamación, reacciones alérgicas, asma y sensibilización a alérgenos inhalados.

Cómo prevenir y reducir la contaminación del hogar

La contaminación interior se puede reducir adoptando algunas precauciones:

✓ Limita el uso de detergentes y jabones

Los detergentes son una fuente importante de contaminación interior. Claro, el perfume intenso a veces puede parecer agradable, pero esas hermosas fragancias a menudo esconden muchos peligros. Los detergentes contienen numerosos compuestos orgánicos volátiles como limoneno, cloruro de metileno, alcohol, formaldehído (especialmente aquellos con acción desinfectante).

La casa también se puede limpiar con solo el uso de productos naturales, que son mucho menos peligrosos desde el punto de vista de la contaminación ambiental. Siempre es buena idea limitar por tanto el uso de detergentes y mantener las ventanas abiertas durante la limpieza.

✓ Ventila de manera correcta

Ventilar las habitaciones es muy importante para dispersar todos los contaminantes que quedan en el aire de ambientes cerrados, por lo que es necesario hacerlo a menudo. Sin embargo, es recomendable ventilar durante las horas más soleadas, para evitar la entrada de humedad excesiva, y hacerlo manteniendo abiertas las ventanas menos expuestas a la contaminación externa, por ejemplo ventanas que no dan a carreteras demasiado transitadas.

✓ Evita las bolas de naftalina

Las bolas de naftalina son tóxicas. Para mantener un buen olor en armarios y cajones utiliza productos naturales, por ejemplo, flores de lavanda secas o popurrí de flores secas.

✓ No fumes en casa

En realidad, sería mejor no fumar en absoluto, pero si realmente no puedes prescindir del tabaco, evita al menos fumar dentro de casa. El olor a humo es difícil de eliminar interiores, también las cortinas, alfombras, paredes… tienden a ennegrecerse.

✓ Atención al mobiliario y complementos de decoración

Las pinturas a base de agua son preferibles a las fabricadas con disolventes químicos. Compra muebles de calidad hechos de madera poco tratada; cuidado con los muebles étnicos, a menudo se tratan con productos químicos altamente contaminantes; evite el aglomerado que, como se mencionó anteriormente, contiene formaldehído.

Elige las telas con cuidado también (sofás, alfombras, cortinas…), prestando atención a la calidad. A menudo, los tejidos demasiado baratos se tratan y colorean con productos nocivos. Las telas naturales y ligeramente tratadas son preferibles a las sintéticas.

✓ Deja los zapatos afuera

Traemos mucha suciedad y polvo a casa en nuestros zapatos. Los zapatos se deben restregar bien en el felpudo y luego quitarse nada más entrar.

✓ Mantén algunas plantas en casa

Las plantas, como sabemos, absorben el dióxido de carbono presente en el aire durante el día y liberan oxígeno, por lo que son uno de los principales remedios contra la contaminación y podemos tenerlas tanto al aire libre como en el interior.

Sin embargo, no todas las plantas son iguales. Una planta perfecta para mantener en interior es la árbol de serpiente, comúnmente conocida como el “tronco de la felicidad”, una de las plantas de interior más populares y queridas y, por lo tanto, muy fácil de encontrar, es perfecta porque absorbe aproximadamente la mitad del benceno y el formaldehído presentes en el medio ambiente. Otra planta denominada “devoradora de smog”, es decir, que absorbe contaminantes, es la ficus benjamín.

Bastan plantas pequeñas, para distribuirlas en todas las estancias, a excepción de los dormitorios, porque por la noche, como es bien sabido, emiten dióxido de carbono.

✓ Mantén el moho alejado

En algunas casas el moho se forma más fácilmente que en otras. De cualquier manera, algunos buenos hábitos ayudan prevenirlo: no secar la ropa en casa; presta especial atención a la limpieza de la ducha, que también debe mantenerse siempre seca; ventila bien las habitaciones durante las horas más calurosas y soleadas; no dejes agua estancada en los lavabos; siempre enciende la campana cuando cocines; evita colocar muebles demasiado pegados a las paredes; presta atención a la limpieza y mantenimiento de los armarios, especialmente los empotrados; Deja que la ropa se seque por completo antes de guardarla en armarios y cajones.

✓ Apaga los dispositivos electrónicos cuando no estén en uso

Es una buena práctica hacerlo para limitar la contaminación causada por ondas electromagnéticas. Deben apagarse especialmente durante la noche. Evita dormir con su teléfono en la mesita de noche, especialmente si está encendido.

✓ Trabaja lejos de la impresora

En la oficina, las impresoras, fotocopiadoras y dispositivos similares deben colocarse en una sala dedicada y bien ventilada.

✓ Utiliza ionizadores de aire

Últimamente, para mantener limpio el aire y limitar la contaminación interior, se están poniendo de moda los ionizadores de aire.

Son dispositivos eléctricos que generan iones negativos. El aire puro, es decir, el que se encuentra en un bosque o junto a una cascada, tiene un porcentaje mayor de iones negativos que de positivos; por el contrario, los contaminantes del aire aumentan la cantidad de iones positivos. La idea, por tanto, sería purificar el aire aumentando la cantidad de iones negativos. Pero ten cuidado, porque si un ionizador de buena calidad puede traer algún beneficio, los baratos pueden ser más dañinos que saludables.

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