Bebía un vaso de vino todos los días y mira lo que tengo.

Muchos de ellos nos dicen que beben vinos blancos frescos y vinos tintos incluso a temperatura ambiente; con respecto a los vinos de licor hay muchas dudas y suelen elegir en función de sus preferencias personales o del postre con el que lo disfrutan.

La elección suele tener un componente subjetivo, dependiendo de la estación del año (en verano suelen servirse a baja temperatura), del azúcar residual (las bajas temperaturas reducen el sabor empalagoso) y de la temperatura de la comida.

Sin embargo, es aconsejable no bajar de los 10 grados cuando se sirvan vinos de postre, para no atenuar en exceso las características licorosas que son la característica principal de esta particular elaboración de la uva.

Apertura del vino tinto y decantación por t. aniballi

Cuando pensamos que el tipo de vaso no influye en el sabor, estamos cometiendo un gran error. De hecho, la forma de la copa contribuye a exaltar al máximo ciertas características del vino.

Según la etiqueta, las botellas servidas deben estar claramente visibles para los comensales, pero no sobre la mesa. El vino debe servirse detrás del comensal y servirse por la derecha. ¿Por qué desde la derecha? La explicación puede derivar de la época de los Medici en Florencia. En aquella época, se escondían dosis de veneno en los anillos y, al verter el vino por la izquierda, se dejaba caer el veneno en la copa. Por eso hoy se dice que verter el vino por el lado izquierdo trae mala suerte. Aunque los tiempos hayan cambiado… ¡siempre es mejor no arriesgarse!

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¿un vaso de vino tinto al día es bueno para el corazón?

Si tienes una habitación adecuada, puedes colocar las botellas en estanterías. La limpieza debe ser minuciosa y no debe haber absolutamente ningún olor: nada de jamones colgados o salami, y menos aún la presencia de detergentes o pinturas.

Para los grandes vinos hay que utilizar siempre copas transparentes y nunca de color, ya que el color debe verse en toda su plenitud.  Una vez que el vino se ha puesto a la temperatura adecuada para servirlo, hay que descorcharlo, operación que debe hacerse con mucho cuidado para que el corcho no se rompa.

A continuación, vierta aproximadamente 1/3 del vino en el vaso. Para evitar que las gotas caigan sobre el mantel, así como las anillas para insertar en el cuello de las botellas, existen prácticos topes de caída.  Se trata de pequeños discos plateados que se enrollan y se introducen directamente en la botella.

Y si has bebido demasiado… cómo recuperarte de la resaca: no desayunes un café con leche pero, si estás dispuesto a tragar algo, bebe sólo té caliente azucarado u otro tipo de infusión. Si es posible, tome una sauna. Después de media hora de tratamiento estará totalmente recuperado. También es buena una ducha caliente, seguida de un baño tonificante con sales, para terminar con un chorro de agua fría.    Coma ligero, evitando cuidadosamente no sólo el alcohol sino también las bebidas demasiado excitantes. Un chorrito de zumo de naranja está bien.

Servir el vino

Al degustar el vino, hay varios componentes que interactúan en nuestro paladar y contribuyen al equilibrio del vino en nuestra boca: los ácidos presentes en el vino, el alcohol, las sales minerales, la glicerina, las manoproteínas y, en el caso de los vinos tintos, el tanino.

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Para medir fácilmente la temperatura del vino, podemos utilizar termómetros de alcohol específicos (son muy baratos y se pueden encontrar fácilmente en Internet o en tiendas de vinos). Vierta un poco de vino en una copa y utilice el termómetro para medir la temperatura (sólo tarda unos segundos).