Carrera de la Val d’aran

La Val d’Aran, con una superficie total de 633,46 km2, está situada en el corazón de los Pirineos, en el norte de Cataluña. Su situación privilegiada lo convierte en el único valle atlántico de la cordillera española. Su ubicación y la singularidad de su relieve favorecen una gran variedad de paisajes que permiten disfrutar de todos los aspectos de la naturaleza.

El comercio aranés se ha convertido en la actualidad en uno de los principales pilares del turismo de la región, tanto por su calidad como por el número de tiendas que se pueden encontrar en la mayoría de los pueblos de la región. Hay un gran número de tiendas especializadas en material deportivo, tanto para todo tipo de actividades relacionadas con la nieve como para las actividades de verano.

Hoteles, paradores nacionales, apartahoteles, casas rurales, pensiones, albergues, campings, refugios de montaña, apartamentos y chalets conforman una amplia oferta de alojamiento que se adapta a las necesidades de todo tipo de visitantes.

Invasión aran

Todo el mundo ha oído hablar de las playas de las Baleares, de la Plaza de la Villa de Madrid, de las Ramblas de Barcelona, de los pueblos de Andalucía y de otros lugares emblemáticos de España. Pero hay muchos otros lugares aún desconocidos para el turismo de masas y que tienen mucho que contar: está por ejemplo el Valle de Arán, cerca de los Pirineos, un lugar donde la naturaleza y las montañas lo dominan todo.

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El Valle de Arán está rodeado de montañas de 2.000 y 3.000 metros de altura y parece un paraíso prístino, ideal para los que les gusta disfrutar de la naturaleza durante las vacaciones. Carriles para bicicletas, pistas de esquí, paseos por espesos bosques siguiendo el rastro de animales salvajes, y mucho más. La Val d’Aran también ofrece mucha cultura, una rica tradición enogastronómica y muchas posibilidades de diversión y relax.

En 2014, el Valle de Arán fue el primer destino de montaña del mundo en obtener la certificación de turismo sostenible “Biosphere Destination” por el Instituto de Turismo Responsable, organismo asociado a la UNESCO y a la Organización Mundial del Turismo. Es, en efecto, un destino turístico sostenible, atento al medio ambiente y a la protección de su magnífico e increíble paisaje alpino.

Mapa de Val d’aran

En la Val d’Aran hay muchas opciones para desplazarse. Hay una buena red de carreteras para que los desplazamientos en taxi o en autobús sean rápidos y cómodos. Aquí tienes algunas sugerencias para facilitar tus desplazamientos por el valle.

La historia del Val d’Aran está estrechamente relacionada con la cultura occitana del sur de Francia, cuyos lazos son ya más fuertes que los de la Península Ibérica debido a la compleja orografía que ha actuado como frontera natural durante siglos.

La gastronomía del Val d’Aran es otro elemento de su patrimonio etnológico que ha sido especialmente redescubierto estos últimos años gracias a personas anónimas y asociaciones del Valle, como Gegant Madrónius, que han recogido algunas antiguas recetas de tradición oral.

La intensa naturaleza del Valle, con bosques caducifolios y de coníferas que se alternan con praderas alpinas y subalpinas y bellos tramos fluviales o lagos, se encuentra a cada paso que se da y simplemente abriendo la puerta donde se aloja el visitante.

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Cataluña

Goza del título de ser única por ser la única con características atlánticas, lo que le confiere una vegetación verde muy especial, con bosques frondosos que dejan boquiabierto a cualquiera que los observe. Su enorme atractivo paisajístico y su singular arquitectura, así como sus peculiaridades lingüísticas (el aranés), la dotan de una singularidad única.

Hay que distinguir, sin embargo, entre el Alto Arán, orientado al turismo que proporciona enormes ingresos debido principalmente al famoso balneario de Baqueira ( Naut Aran ) y el Bajo Arán, cuya oferta opta por un turismo más rural y económico.

El pueblo aranés tiene una fuerte personalidad debido al paisaje montañoso en el que habita, inaccesible durante el invierno y que a menudo supera los 2.000 m de altitud. Esta barrera natural ha condicionado que siempre se comuniquen con sus vecinos, convirtiéndolos en una comunidad auto encerrada, fiel defensora de sus costumbres y de su lengua, el aranés. De hecho, es el único lugar donde esta variedad de lengua occitana es oficial.

Sin embargo, sus contactos vecinales se hicieron más frecuentes tras la construcción, en 1924, del Puerto de la Bonaigua y, 24 años después, del túnel de Vielha, que les ayudó a relacionarse y comerciar con otras regiones.