Economía de Noruega

Los cinco países nórdicos (Dinamarca, Finlandia, Islandia, Noruega y Suecia) suelen caracterizarse como capitalistas del bienestar, con una combinación de actividad de libre mercado e intervención gubernamental. Sin embargo, los marcos institucionales y los modelos de política económica han cambiado con el tiempo, y el “modelo” utilizado ha variado entre los países y a lo largo de su historia. El éxito de las economías nórdicas ha demostrado que la prosperidad económica puede ir de la mano del Estado del bienestar. Sin embargo, los retos actuales incluyen el aumento de las diferencias salariales y el envejecimiento de la población.

Los modelos también han variado entre los distintos países. En Finlandia y Suecia han predominado las políticas descendentes y la intervención directa, y en ocasiones el Estado ha sido fuerte y activo. El papel del Estado en la inversión en infraestructuras ha sido ocasionalmente importante y las políticas activas de crecimiento han sido prominentes. En Finlandia, Noruega y Suecia las empresas estatales han tenido un papel importante. Sin embargo, el modelo nórdico no debe considerarse como un Estado fuerte y/o una política económica intervencionista. Además, Dinamarca puede caracterizarse como una economía más liberal, en la que las intervenciones directas del Estado han sido menos frecuentes. Desde la década de 1990, la intervención directa del Estado y la regulación han disminuido radicalmente y, siguiendo la tendencia internacional a la privatización desde la década de 1990, se ha producido la privatización de empresas estatales en los países nórdicos.

Dinamarca PIB per cápita

El alto nivel de vida y la disparidad de ingresos de Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca e Islandia, conocidos colectivamente como los países nórdicos, han captado la atención del mundo. En un momento en el que la creciente brecha entre ricos y pobres se ha convertido en un tema político candente en las naciones desarrolladas, esta región del mundo ha sido citada por muchos estudiosos como un modelo a seguir en cuanto a oportunidades económicas e igualdad.

El modelo nórdico es un término acuñado para captar la combinación única de capitalismo de libre mercado y prestaciones sociales que ha dado lugar a una sociedad que disfruta de una serie de servicios de máxima calidad, como educación y sanidad gratuitas y generosas pensiones garantizadas para los jubilados.

Estas prestaciones son financiadas por los contribuyentes y administradas por el gobierno en beneficio de todos los ciudadanos. Los ciudadanos tienen un alto grado de confianza en su gobierno y un historial de trabajo conjunto para alcanzar compromisos y abordar los retos de la sociedad a través de procesos democráticos. Sus responsables políticos han optado por un sistema económico mixto que reduce la brecha entre ricos y pobres mediante una fiscalidad redistributiva y un sólido sector público, al tiempo que preserva los beneficios del capitalismo.

Economía de Suecia

Dinamarca está en proceso de convertirse en una sociedad sin efectivo. Las transferencias bancarias son el medio de pago más utilizado. Los principales bancos daneses utilizan la red SWIFT, ya que es una solución rápida y eficaz para el pago de transacciones nacionales e internacionales. Dinamarca también ha implantado la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA) para simplificar las transferencias bancarias en euros.

Si un deudor no responde a un requerimiento de pago, o si el litigio no es grave, los acreedores pueden obtener una sentencia tras una audiencia contradictoria o una sentencia en rebeldía ordenando al deudor que pague. Esto suele tardar tres meses.

Todos los casos, sea cual sea la cuantía del crédito y el nivel de complejidad, impugnados o no, son conocidos por el tribunal de primera instancia (Byret). El tribunal está presidido por un panel de tres jueces, o un juez asistido por expertos, que examinan tanto las pruebas escritas como las presentadas oralmente.

¿Es Dinamarca una economía mixta?

La economía de Dinamarca es una economía mixta moderna con un nivel de vida confortable, un alto nivel de servicios y transferencias gubernamentales y una gran dependencia del comercio exterior. La economía está dominada por el sector de los servicios, con el 80% de los puestos de trabajo, mientras que alrededor del 11% de los empleados trabajan en la industria y el 2% en la agricultura. La renta nacional bruta nominal per cápita era la séptima más alta del mundo, con 58.439 dólares en 2020. Corrigiendo el poder adquisitivo, la renta per cápita era de 57.781 dólares, la décima más alta del mundo[24] La distribución de la renta es relativamente equitativa, pero la desigualdad ha aumentado algo en las últimas décadas. Este aumento se atribuye tanto a una mayor dispersión de los ingresos brutos como a diversas medidas de política económica[25] En 2017, Dinamarca tenía el séptimo coeficiente de Gini (una medida de la desigualdad económica) más bajo de los entonces 28 países de la Unión Europea[26] Con 5.822.763 habitantes (1 de enero de 2020),[27] Dinamarca tiene la 36ª economía nacional más grande del mundo medida por el producto interior bruto (PIB) nominal, y la 51ª más grande del mundo medida por la paridad de poder adquisitivo (PPA).