Cuándo empiezan a caerse los pechos

En algún momento de su vida, muchas mujeres presentan un cambio en sus pechos que es diferente a los cambios hormonales habituales. La mayoría de estos cambios no son cancerosos ni perjudiciales, pero es importante que un médico los revise para asegurarse.

Los pechos están formados por sistemas lácteos, grasa, ganglios linfáticos, venas y nervios. No tienen músculos, pero hay algo de tejido fibroso. Algunos bultos, tejidos que se sienten como una cuerda o un cordón grueso, o masas densas de tejido suelen ser naturales y normales.

Los senos son muy sensibles a las hormonas en el ciclo menstrual o en la TRH. Las hormonas llamadas estrógenos aumentan antes de la menstruación, lo que hace que los conductos y las glándulas mamarias se hinchen. Esto puede atrapar el líquido en los pechos y causar hinchazón y abultamiento.

Las mujeres jóvenes suelen tener mamas densas porque su sistema lácteo puede ser necesario para alimentar a los bebés. A veces esta densidad se percibe como un bulto o una masa de tejido.  A medida que las mujeres envejecen, sus sistemas lácteos se reducen y son sustituidos por grasa. En la menopausia, los pechos de la mayoría de las mujeres son completamente blandos. Esto puede hacer que los bultos normales sean más perceptibles.

Forma normal del pecho para una persona de 20 años

No hay nada que puedas hacer para que tus pechos crezcan o se reduzcan, o para cambiar su forma. Tus pechos cambiarán constantemente mientras se desarrollan y a lo largo de las diferentes etapas de tu vida.

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Algunas chicas tienen pezones que se endurecen y sobresalen (se ponen erectos) cuando se enfrían o cuando se frotan. Otras tienen pezones que sobresalen todo el tiempo. Si te sientes incómoda o avergonzada por tener los pezones erectos, elige un sujetador con relleno en la parte delantera para que no se vean, o prueba a utilizar cubrepezones adhesivos del color de la piel.

Si siempre has tenido los pezones invertidos, es normal y no debes preocuparte. A veces, los pezones invertidos sobresalen si se frotan, y pueden acabar sobresaliendo una vez que los pechos han terminado de crecer o después del parto y la lactancia.

En ocasiones, los bultos son un signo de una afección mamaria benigna, que puede requerir la revisión de un médico. “Benigno” significa inofensivo, y una afección benigna no se convertirá en un cáncer de mama. El bulto benigno más común durante el desarrollo de las mamas se conoce como fibroadenoma.

Tamaño normal del pecho para una persona de 25 años

Tus pechos pueden comunicar mucho sobre lo que ocurre en tu cuerpo. Utiliza estas señales para saber lo que te dicen tus pechos, y acude a tu médico si sospechas que ocurre algo. (Una nota rápida para las hipocondríacas preocupadas por el cáncer de mama: En general, la simetría es buena y un cambio que exceda el de tu ciclo normal podría ser motivo de preocupación).

1. Puede significar que estás ganando peso. Después de la pubertad, tus pechos crecen cuando el resto de tu cuerpo crece. El aumento de peso puede deberse a varias razones: Puedes estar comiendo más, moviéndote menos, durmiendo poco o estando muy estresada. Aunque un par de kilos aquí y allá no suelen ser problema, un aumento excesivo de la grasa corporal puede aumentar el riesgo de desarrollar varios tipos de cáncer, según el Instituto Nacional del Cáncer. 2. Puede significar que te está llegando la menstruación, que acabas de empezar un nuevo método anticonceptivo o que estás embarazada. Los cambios hormonales pueden desencadenar un brote de crecimiento del tejido mamario, explica la doctora Mary Jane Minkin, ginecóloga y profesora clínica de la Facultad de Medicina de la Universidad de Yale. Mientras ambos pechos estén haciendo lo mismo, probablemente no sea motivo de preocupación.

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¿Qué tipo de pechos tengo?

Muchas mujeres no se autoexaminan los senos porque no saben cómo deben sentirse y cómo reconocer los cambios. El tejido mamario normal suele tener un aspecto nodular (abultado) y su consistencia varía de una mujer a otra. Incluso dentro de cada mujer, la textura del tejido mamario varía en diferentes momentos de su ciclo menstrual y de vez en cuando durante su vida. Comprender la anatomía normal de la mama le ayudará a familiarizarse con el tacto normal de su propia mama, y a ganar confianza en su capacidad para realizar correctamente la EEB; podrá distinguir entre los nuevos bultos sospechosos y el tejido mamario ordinario que a veces se siente abultado.

Estructura interior: Los senos se encuentran sobre los músculos pectorales de la parte delantera del pecho y están ligeramente unidos a ellos. Los pechos se mueven con estos músculos, que se extienden desde el esternón hasta la clavícula y la axila, y realizan el trabajo principal de la parte superior del brazo y el hombro. A excepción de los diminutos músculos de los pezones, no hay músculos en el pecho; su forma y estructura se apoyan en un entramado de bandas fibrosas y semielásticas de tejido denominadas ligamentos de Cooper (en honor al médico que los identificó por primera vez). Estos ligamentos dividen las mamas en un panal de bolsas interconectadas, cada una de las cuales contiene glándulas mamarias rodeadas de lóbulos de tejido graso. Durante la lactancia, las glándulas mamarias (“lóbulos de leche”) producen leche, que es recogida por un sistema de conductos que desembocan en el pezón. Los pechos están rodeados por dos cadenas de ganglios linfáticos, pequeñas glándulas con forma de riñón que defienden el cuerpo contra las enfermedades y las infecciones filtrando los organismos invasores de los tejidos circundantes. Una gran cadena de ganglios linfáticos se extiende desde el borde inferior de la mama hasta la axila, mientras que otra cadena más pequeña se extiende más adentro, hacia el esternón.