Sistema nervioso simpático

Sistema nervioso simpáticoIlustración esquemática que muestra el sistema nervioso simpático con el cordón simpático y los órganos diana.DetallesIdentificadoresLatinpars sympathica divisionis autonomici systematis nervosiAcrónimo(s)SYNSMeSHD013564TA98A14.3.01.001TA26601FMA9906Terminología anatómica[editar en Wikidata]

El sistema nervioso simpático (SYNS) es una de las dos divisiones del sistema nervioso autónomo, junto con el sistema nervioso parasimpático[1][2] El sistema nervioso entérico se considera a veces parte del sistema nervioso autónomo, y a veces se considera un sistema independiente[3].

El sistema nervioso autónomo funciona para regular las acciones inconscientes del cuerpo. El proceso principal del sistema nervioso simpático es estimular la respuesta de lucha o huida del cuerpo. Sin embargo, está constantemente activo a un nivel básico para mantener la homeostasis[4] El sistema nervioso simpático se describe como antagónico al sistema nervioso parasimpático, que estimula al cuerpo para “alimentarse y reproducirse” y para (después) “descansar y digerir”.

Cómo regular el sistema nervioso

El sistema nervioso autónomo (SNA) tiene una influencia significativa en la integridad estructural y la conductividad eléctrica de las aurículas. La activación aberrante del sistema nervioso simpático puede inducir cambios heterogéneos con potencial arritmogénico que pueden dar lugar a taquicardia auricular, taquiarritmias auriculares y fibrilación auricular (FA). Los métodos para modular la actividad autonómica, principalmente a través de la reducción del flujo de salida simpático, reducen la incidencia de arritmias auriculares espontáneas o inducidas en modelos animales y humanos, lo que sugiere la posible aplicación de tales estrategias en el tratamiento de la FA. En esta revisión nos centramos en la relación entre el SNA, la sobrecarga simpática y la fisiopatología de la FA, y el potencial de la neuromodulación simpática en el tratamiento de la FA. Concluimos que la actividad simpática desempeña un papel importante en el inicio y el mantenimiento de la FA, y que la modulación de la función del SNA es un enfoque terapéutico importante para mejorar el tratamiento de la FA en determinadas categorías de pacientes. Las posibles aplicaciones terapéuticas incluyen la inhibición farmacológica con agentes simpaticolíticos centrales y periféricos y varios enfoques basados en dispositivos. Aunque el papel del sistema nervioso simpático está reconocido desde hace mucho tiempo, los nuevos avances científicos y tecnológicos en este campo prometen interesantes perspectivas para el futuro.

Respuesta de lucha o huida

A veces el estrés está causado por algo psicológico, como la preocupación constante por la pérdida de un trabajo o un problema familiar. Otras veces, la causa de los sentimientos de ansiedad puede ser ambiental, como la proximidad de un plazo de entrega importante o el intento de llegar al trabajo durante una hora punta muy concurrida.

Independientemente de la causa del estrés, los niveles elevados de ansiedad hacen que el cuerpo humano reaccione liberando hormonas del estrés que dan lugar a cambios fisiológicos que incluyen el palpitar del corazón, la aceleración de la respiración, la tensión de los músculos y la sudoración. Todas las reacciones combinadas del cuerpo ante el estrés se conocen como la respuesta de lucha o huida.

La respuesta de lucha o huida fue concebida como un mecanismo de supervivencia que permitía a los mamíferos, incluidos los humanos, reaccionar rápidamente ante una situación que pusiera en peligro la vida. Por desgracia, hoy en día el cuerpo humano tiene la misma respuesta ante factores de estrés que no suponen una amenaza para la vida y que provocan altos niveles de ansiedad.

Las investigaciones han demostrado que los efectos a largo plazo del estrés crónico afectan a la salud psicológica y física de una persona. Según un artículo de Harvard Health Publishing, “la activación repetida de la respuesta al estrés pasa factura al organismo. Las investigaciones sugieren que el estrés crónico contribuye a la presión arterial alta, promueve la formación de depósitos que obstruyen las arterias y provoca cambios cerebrales que pueden contribuir a la ansiedad, la depresión y la adicción.”

Activar el sistema nervioso parasimpático

Active su sistema nervioso parasimpático con estas sencillas técnicasCuando se activa el sistema nervioso parasimpático (SNP), disminuye el ritmo cardíaco y respiratorio, reduce la presión arterial y favorece la digestión. Nuestro cuerpo entra en un estado de relajación, y esta relajación favorece la recuperación. Cuanto más tiempo pasemos en un estado del PSNS, más sanos estaremos.

El PSNS se conoce a veces como nuestro modo de descanso y digestión. Forma un tercio de nuestro sistema nervioso autónomo, junto con el sistema nervioso simpático (SNS), también conocido como modo de lucha o huida, y nuestro sistema entérico (ENS), a veces denominado nuestro segundo cerebro.

El estrés puede parecer inevitable para la mayoría de nosotros. Sin embargo, si limitamos o reducimos los factores de estrés que podemos controlar y cambiamos nuestras reacciones ante los que no podemos, podemos aprender a gestionar nuestra respuesta al estrés.

Dado que es casi imposible eliminar todo el estrés externo, la meditación puede ayudar a disminuir nuestra reactividad al estrés que no podemos controlar. La meditación nos enseña a gestionar los desencadenantes, reduce nuestro ritmo respiratorio, ralentiza nuestro corazón y disminuye la presión arterial: todos ellos signos de activación del SNP. La meditación también ayuda a reducir el ácido láctico en nuestros músculos, promoviendo la curación.