carolina marconies una conocida y hermosa corista, recién regresada de la mayor batalla de su vida: la lucha contra el cancer. Por suerte, una vez más demostró ser una gran guerrera y logró vencer a este terrible mal. Nunca ocultó su problema, porque quería ser un ejemplo para aquellos que estaban en la misma horrible situación.

Ahora, con esta fea página de su vida archivada al menos parcialmente, los problemas no parecen haber terminado para Carolina, aunque, afortunadamente, esta vez no se trata de su salud. El amado novio también estuvo involucrado, Alessandro Tulli quien, durante el período de su enfermedad, nunca la abandonó, ni siquiera por un segundo. Ahora quisieran coronar juntos este sueño, pero algo se lo impide: eso es lo que pasa.

De qué se trata

Carolina es una auténtica guerrera y, una vez derrotado el cáncer, está lista para volver a luchar por su gran sueño: obtener la adopción de un niño. Un gol importante, que sería además la culminación del idilio amoroso con su Alejandro. Al no poder tenerla por supuesto, ahora los dos estarían peleando, incluso a través de abogados, para obtener la adopción.

Desafortunadamente, las condiciones de salud previas de la corista no ayudarían mucho para este propósito. He aquí, de hecho, lo que relata la propia Carolina: “Ale y yo habíamos pensado en adoptar un niño dadas las muchas dificultades… Nos sigue un abogado, lamentablemente”. no soy elegible emprender una adopción porque tenía un tumor aunque estoy curado”. Una batalla que, como señala la corista, involucraría a muchas personas en Italia, de hecho, más de 900 mil personas curadas de cáncer estarían excluidas de esta posibilidad.

Pero, Carolina, una vez más no piensa rendirse: “Gracias a la asociación Aiom -escribió- lanzar una campaña pedir a Italia que cumpla garantizando los derechos de los antiguos pacientes. Hemos recogido 24.000 hasta la fecha. El objetivo es llegar a más de 100.000 firmas que luego serán llevadas al Primer Ministro para pedir la aprobación de la ley”. Se dedica, por tanto, a esta importantísima recogida de firmas que, de llegar a puerto, podría garantizar a Carolina la coronación de su sueño más grande para convertirse en madre.