Pérdida durante el embarazo: cuando el color importa La secreción vaginal puede ocurrir durante el embarazo, lo cual es bastante común y no es motivo de preocupación. Esto puede ocurrir especialmente en los primeros tres meses de gestación y, por lo general, se trata de simples secreciones vaginales. A veces, sin embargo, pueden ser de diferentes tipos y pueden derivar de diferentes causas. Para entender si se trata de pérdidas normales o el signo de la presencia de patologías, es necesario observar el color e informar de todo al ginecólogo para que pueda valorar la situación.

El color de la secreción en el embarazo.

La secreción vaginal puede ser un signo de fluctuaciones hormonales y puede aumentar cuantitativamente, esta es una reacción normal, pero ¿cuándo debería preocuparme? Si las secreciones son blanquecinas o transparentes, son pérdidas inofensivas y por tanto no es necesario realizar investigaciones especiales, ya que se trata de una leucorrea gravídica fisiológica.

Cuando las pérdidas tienen un color que tiende a color verde, amarillo o blanco con una consistencia espesa que recuerda al requesón y con mal olor, es necesario avisar al ginecólogo inmediatamente ya que está en curso una infección vaginal. El especialista en estos casos requiere un hisopo vaginal para verificar la naturaleza de la infección, establecer su causa y la terapia adecuada. En los primeros tres meses de gestación, puede producirse una decoloración. rojo oscuro que tiende a oscurecerse, estos pueden ser causados ​​por implantes de embarazo no óptimos o por rotura de capilares.

Si, por el contrario, el color del pérdida vaginal es rojo brillante deben considerarse una señal de alarma, especialmente si ocurren en grandes cantidades y con dolores pélvicos. Si se produce esta situación, es recomendable hacerse un examen ginecológico inmediato o acudir a la sala de urgencias más cercana de inmediato, ya que podría correr el riesgo de sufrir un accidente. aborto espontáneo. La pérdida de sangre en los primeros tres meses de embarazo nunca debe subestimarse, el reposo y la ingesta de progesterona para restablecer el curso normal de la gestación.

Pérdidas del segundo y tercer trimestre del embarazo.

Si se produce una pérdida de sangre durante el segundo Y tercer trimestre de gestación, podría ser la señal de dos situaciones en particular: desprendimiento de la placenta o placenta previa. La placenta se desprende de las paredes uterinas, un fenómeno que generalmente ocurre durante el trabajo de parto o después del parto.

La placenta previa, por otro lado, es cuando se coloca mucho más abajo de lo que debería obstruir el canal del parto. En ambos casos es necesaria la intervención de un especialista, por ello en presencia de pérdida de sangre debe comunicarse con el ginecólogo de inmediato o ir al hospital sin esperar.

Ahí pérdida vaginal de sangre que ocurre antes de las 37 semanas, podría ser un signo de inicio del trabajo de parto antes del término esperado, por lo tanto con contracciones uterinas más frecuentes de lo normal. Por este motivo es necesario que su médico le realice un chequeo lo antes posible. ginecólogo o en una sala de hospital de obstetricia.