Reinicias (o comienzas por primera vez) la escuela, pero también es el período en el que piensas actividades de la tarde para que hagan nuestros hijos, especialmente deportes, pero que camino elegir en medio de la avalancha de propuestas que, sobre todo los que viven en las grandes ciudades, corren el riesgo de verse desbordados

Algunos criterios para elegir deporte para niños

En primer lugar, es necesario establecer algunos criterios a seguir para elegir la actividad que mejor se adapta a nuestro hijo, pero también a nuestro estilo de vida. Creo que en primer lugar debemos dar crédito a los gustos de nuestro pequeño, si a la pequeña Martina le gusta bailar y no soporta el contacto físico, quizás sea perfectamente inútil pedirle que elija entre judo y kárate; Del mismo modo, si a Luigi no le gusta estar en el agua, no podemos inscribirlo en un curso de waterpolo. En resumen, preguntémonos primero cuales son las actitudes de nuestros hijos y luego elegimos principalmente según sus gustos, pero haciendo tenga cuidado de que no estén totalmente influenciados por amigos y compañeros de clase.

En segundo lugar, verificamos que el deporte ganador es efectivamente adecuado para la edad de nuestro hijo. De hecho, no todos los deportes pueden comenzar a la misma edad debido al estrés que causan en algunas partes del cuerpo. Infórmese primero sobre los deportes más adecuados en relación con los distintos grupos de edad.

Un tercer aspecto concierne a las madres (o quién acompañará al niño): pregúntese siempre ¿Cuánto tiempo tardarás en llegar al gimnasio / piscina?, si hay alguien que conoces con quien puedas turnarse para acompañar tu hijo y su hijo juntos y, si tienes más hijos, si existe la posibilidad de hacerlos realizar actividades compatibles también desde el punto de vista espacio-temporal. En definitiva, antes de decantarte por un deporte u otro, intenta entender si para el próximo curso escolar serás taxista o si te salvarás.

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Que deporte a que edad

El deporte principal para los niños de cualquier grupo de edad es el yo nado porque ayuda tener uno desarrollo armonioso del cuerpo estimulando todas las partes de forma equilibrada, los niños ya pueden practicarlo desde tres años, incluso si antes de esta edad se planean cursos acuáticos específicos en todas las piscinas para ayudarlo a familiarizarse con este elemento y permitirle jugar con su madre.

Deportes de equipo como el fútbol, ​​el baloncesto o el voleibol (por nombrar solo los más populares) contribuyen a fortalecer el espíritu de equipo y la capacidad de estar junto con los demás, pero tienen reglas y un sistema de juego coordinado que a los niños de hasta 7-8 años les cuesta entender; además, si el baloncesto y el voleibol proporcionan tensión en la parte superior e inferior del cuerpo, el fútbol tiende a desarrollar solo la parte inferior del cuerpo y debería ir acompañado de un deporte más completo como la natación. Por estas razones existen cursos de mini fútbol, ​​mini baloncesto y mini voleibol gracias a lo cual hasta los más pequeños pueden acercarse a estos deportes sin entrar en el corazón de las competiciones.

También el baile se propone como Juego hasta los 6 años como mínimo, porque el cuerpo de las niñas (pero también de los niños que se acercan cada vez más a esta disciplina) aún no está preparado para soportar los efectos de las posturas que requieren los pasos que se enseñan.

Hasta esa edad existen cursos preparatorios después de lo cual los niños podrán acceder a los distintos cursos de danza (clásica, jazz, hip hop) y mediante los cuales conocerán y desarrollarán el sentido del ritmo que es innato en todo ser humano.

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La Artes marciales cómo el judo y el karate ayudan a canalizar las energías del niño haciéndolo consciente de su propio cuerpo y fuerza y ​​entrenarlo para controlar su agresión, por estas razones son especialmente adecuados para niños muy animados; pero también en este caso no son adecuados para niños menores de 7 años, porque, antes de esa edad, los más pequeños aún no han desarrollado la fuerza necesaria para practicar esta actividad.

Deportes como el esgrima y tenis son actividades que desarrollan en gran medida la capacidad del niño para concentrarse, pero, entre todas las que hemos mencionado, son las que sobre todo deben ir acompañadas de actividades más equilibradas como la natación. Tanto el tenis como la esgrima, de hecho, son deportes asimétricos, que desarrollan solo una parte del cuerpo (un brazo) de forma asimétrica. Además, debido a las habilidades de coordinación necesarias para la práctica de estos deportes, los niños deben empezar a practicarlos alrededor de los 7-8 años.

En definitiva, hasta segundo grado las actividades deportivas de nuestros niños deben ser más que nada espacios de juego en los que los más pequeños tengan la oportunidad de moverse y divertirse y tal vez de estar al aire libre en los meses menos fríos, a partir de esta edad Puede pensar en orientarlos hacia disciplinas que ya han conocido a nivel lúdico en años anteriores.