A historia surrealista, la que estoy a punto de contar, una historia que haría estremecer a cualquiera que crea en otra dimensión. A pesar de que hoy en día, en particular gracias a la llegada de la web, estamos acostumbrados a escuchar todos los colores, con historias y personajes que no siempre son muy confiables, en este caso es difícil creer lo que ves, incluso demasiado claro.

Lo creas o no, el mundo de lo paranormal no puede dejar de fascinar y, hasta los más escépticos, a veces no pueden evitar cambiar de opinión. Quizá eso sea lo que les suceda a aquellos que, en este momento, al leer estas pocas líneas empiezan a torcerse la nariz. Lo que estás a punto de leer, estoy seguro, te sorprenderá.

El hecho

Entusiasmado con las fotos recién tomadaskaren, el protagonista de esta increíble historia, no está en la piel de mostrárselos a amigos y familiares. Es gracias a ellos que se da cuenta de que algo no regresa. Según cuenta la misma mujer, mientras le mostraba la foto a una amiga suya, esta última le hizo notar una presencia inusual. Estas son sus palabras: “Uno de mis amigos al que le enseñé la foto me hizo notar esa extraña presencia, esas piernas de niño”.

Profundamente consternada por este episodio, Karen decidió consultar a varias personas, entre ellas su madre, experta en espiritismo. Para esto último, no hay duda.

Lo que parece ser una niña sentada en un escalón no sería más que El gemelo de Sadie. De hecho, como explica la propia Karen, en 2010 quedó embarazada de mellizos pero uno de los dos no llegó y solo nació la pequeña que, en estos días, celebraba su cumpleaños.

Mucho más escalofriante es la interpretación que da el otro hijo de la mujer, Kian, quien, para nada sorprendido por el asunto, revela cómo según él esa casa estaría habitada por espíritus. Y para la madre, el vagamente rayado en la foto ofensiva solo puede ser el espíritu de la hija que nunca nació.