A terrible tragedia Un drama absurdo ha ocurrido estos días en Italia que ha marcado para siempre a toda una familia y la comunidad real en la que vivían. Cada año en nuestro país, muchas personas pierden la vida en circunstancias trágicas, entre las cuales, lamentablemente, se encuentran accidentes de carreteraque ven cada vez más a menudo víctimas de muy jóvenes. Chicos que pueden tener toda una vida por delante. Pero qué pasó en la provincia de Parma es realmente algo indescriptible.

Según reportes de medios locales y nacionales, un Joven de 22 años perdió la vida tras sufrir un accidente automovilístico en su camino a casa desde el trabajo. El drama tuvo lugar la noche del 16 de marzo en Vicomero di Parma. Parecía una velada como cualquier otra en el pueblo, que de repente se ha visto arrasado por un luto que ha dejado a todos boquiabiertos, atónitos. Una desgracia que golpeó a una familia de trabajadores y estimada en toda la zona.

¿Quién era el joven de 22 años que murió?

Niccolò Melis, este es el nombre de la víctima 22, regresaba a casa del trabajo en a bordo de su Alfa Mito, de la que estaba particularmente orgulloso. De repente, sin embargo, algo no debe haber ido bien: el coche se salió de la carretera y dio la vuelta. 100 metros en un campo agrícola.

El vehículo ha terminado su carrera contra el valla de hormigón de un edificio. El impacto fue una violencia devastadora, solo piensa que parte de la pared ha volado y el otro quedó partido a ras de suelo. La ayuda intervino de inmediato en el lugar, pero los 118 trabajadores de la salud no pudieron evitar determinar la muerte.

En el lugar del accidente también la policía y el Bomberos, quien extrajo a la víctima de la cabina, ahora sin vida. Pero es lo que sucedió momentos después lo que hace que la noticia sea aún más desgarradora. El accidente resultó en una larga cola de coches: en una de las máquinas estaba la hermana de NiccolòElla quedó en shock cuando vio que su hermano estaba en el suelo sin vida. Entonces es la madre llego. La mujer es agachada llorando a unos metros del auto de su hijo destruido. Alrededor de la mujer la escena de la devastación, con los pedazos de pared y láminas de metal arrojados sobre el asfalto. Niccolò ya había llegado a pocos kilómetros de casa.