Cuando se acerca el término del embarazo, la ansiedad comienza a aumentar y también el deseo de no estar desprevenida. Uno de los ciertos por excelencia de las futuras madres lo da maleta para el parto. ¿Cuándo prepararla?

Aquí no hay una única respuesta. Hay quienes recomiendan comenzarlo a partir del séptimo mes, otros cuando ingresas al noveno mes. Generalmente, es más popular prepararlo todo alrededor de la semana 36 a 37, para que esté cerca de la fecha límite.

Cada hospital proporciona una lista de cosas para traer que, en general, son las mismas. Una recomendación válida tanto para la madre como para el bebé es llevar un poco de todo, sin depender demasiado del clima porque en el hospital la temperatura suele verse alterada por un fuerte calentamiento o, por el contrario, por un fuerte aire acondicionado.

Qué llevar para la madre y el bebé

Piensa en el neceser de belleza con

  • cepillo de dientes,
  • pasta de dientes,
  • jabón suave,
  • limpiador íntimo posparto,
  • desodorante
  • unas cintas para el cabello
  • toallas desechables,
  • servilletas sanitarias,
  • camisones o pijamas abiertos por delante, cómodos para la lactancia y para las diversas visitas que tendrás que realizar,
  • bata,
  • pantuflas,
  • chanclas de goma para la ducha,
  • 3-4 pares de calcetines de algodón,

Evidentemente no te olvides del expediente obstétrico con exámenes y ecografías realizadas durante los nueve meses de embarazo,

  • la tarjeta sanitaria,
  • un documento de identidad,
  • monedas para comprar algo,
  • el cargador de tu teléfono móvil,
  • tus canciones favoritas cargadas en el Ipod o en el telefono.

Para el bebé siempre es mejor utilizar el método de aderezo de cebolla, quitando y añadiendo ropa según la temperatura de las habitaciones. Para él tendrás que poner:

  • 3 bodies de manga larga,
  • 3 bodies de manga corta,
  • 6 bodies de algodón de manga pieza,
  • 6 pares de calcetines de algodón,
  • una manta,
  • un gorro
  • manoplas para que no se arañe

Que usar como maleta para el parto.

Otro dilema es: mejor la bolsa blanda o el carrito rígido? El carrito, por supuesto, mantiene mejor las prendas dobladas y un orden general después de poner las manos sobre él, mientras que la bolsa de lona tiene la ventaja de poder caber dentro del armario del hospital y tiene algunos bolsillos laterales adicionales para dividir mejor las cosas, dando tienes acceso inmediato a lo que necesitas. La elección es personal, todo va según tus gustos y la web te ayudará con modelos y colores. Una gran alternativa, no sé si lo has pensado, es mochila multifunción que, en mi opinión, es realmente cómodo.

Si la maleta es un dilema y lo será hasta que hayas decidido cerrarla, los miedos relacionados con el inminente nacimiento son tantos. Hay quienes se preguntan si sentirán dolor, si serán necesarios los puntos, hay quienes piden una cesárea mientras pueden sostener muy bien un parto natural, hay quienes se preguntan si serán lo suficientemente buenos para empujar.

En todo esto es fundamental no esconder nunca tus miedos sino exteriorizarlos con tu pareja, con los seres queridos, con el obstetra, con el ginecólogo que te ha seguido durante todo tu recorrido. Es fundamental sentirse comprendido, recibir la palabra adecuada en el momento adecuado, sobre todo cuando estás en los últimos días y el miedo es realmente grande.

En presencia de problemas o bloqueos personales, nunca rechace un apoyo psicologico para disolver ansiedades y preocupaciones, viviendo también la experiencia del parto de manera serena.

Acepta el cambio: así como las formas de tu cuerpo han cambiado para acomodarse a una nueva criatura que ha vivido dentro de ti durante 9 meses, de la misma forma debes adquirir la conciencia de tener que asumir la responsabilidad, aunque, en ocasiones, se conviertan en padres. puede ser aterrador.

Otra cosa aterradora es la de no llegues al hospital a tiempo. El trabajo de parto suele ser bastante largo. Hay mucho tiempo para llegar a la sala. El consejo es ir al hospital solo cuando se rompan las aguas, para evitar correr el riesgo de ser enviado a casa.

Para las contracciones, siga la regla 5-1-1: contracciones cada 5 minutos, cada una con una duración de 1 minuto durante al menos una hora. Si se respeta la regla, ármate con tu ahora famosa maleta y ve al hospital para dar a luz al amor más grande de tu vida.