Todos pasamos por momentos muy especiales en la vida. Lo que estamos a punto de decirles es uno historia conmovedoraque los ve a uno como protagonistas madre adoptiva y su hijo. La mujer, Ingeborg McIntoshha expresado de hecho la voluntad de adoptar un niño llamado Jordan cuando nació este último. Pero a partir de ese momento, sucedieron una serie de hechos. La historia en cuestión es muy particular por cierto.

Por alrededor Ingeborg, de 4 años, trató de persuadir a su madre biológica del niño para mantener al infante con él, pero aparentemente este último quería tenerlo adoptado por uno familia de colores al igual que él era. Por esta razón, Ingeborg, al ver que nadie adoptaba al niño, decidió llevarse a Jordan con él y criarlo. Pero muchos años después algo pasóque tal vez nadie hubiera esperado. McIntosh ha atendido a 125 niños a lo largo de los años.

Hermosa historia

Para Jordan a lo largo de los años habría sido imposible encontrar una familia si Ingeborg no lo hubiera adoptado. El niño se convirtió inmediatamente en parte de la familia y fue recibido con todo el amor posible. A lo largo de los años, Jordan se ha convertido en un niño adulto y maduro, y es por eso que de repente tomó una decisión.

A la edad de 28 años Jordán se enteró de que el madre sufría de poliquistosis renal para lo cual necesitaba urgentemente un trasplante. Sin pensarlo dos veces el chico decidió actuar, así que hice una cita en una clínica del hospital para ver si era compatible para un trasplante.

“Sentí que esa era la vocación de mi vida, supongo” – así que dijo Jordania a la prensa internacional. La madre adoptiva ha heredado por qué Jordan no procedió con la operacióndada su delicadeza, pero quiso hacerle un enorme regalo a su madre solo para agradecerle todo el amor que le brindó durante su vida.