¿cuánto dura la gripe en contagiarse? online

síntomas de la gripe estacional

Los síntomas aparecen repentinamente, de 1 a 4 días después de la infección, y se manifiestan por fiebre, generalmente entre 38 y 39°C, acompañada de escalofríos y sudoración, fatiga, dolores musculares, dolor de cabeza y un estado de intensa debilidad.

Otras posibles complicaciones son la encefalitis y la meningitis (infecciones del cerebro y de las membranas que rodean el sistema nervioso central, respectivamente) y las convulsiones. Entre las enfermedades crónicas, la diabetes y el asma aumentan la incidencia de síntomas graves. El médico puede recetar antivirales a los enfermos.

Cuando las células de la membrana mucosa de la nariz y la garganta se infectan con el virus de la gripe, el cuerpo responde activando partes del sistema inmunitario y reflejos nerviosos. Se liberan sustancias naturales, como las cininas, las interleucinas y las prostaglandinas (denominadas mediadores inflamatorios), que ayudan a proteger al organismo de las infecciones y otros acontecimientos.

Una vez activados, los mediadores inflamatorios provocan la dilatación de los vasos sanguíneos (con salida de líquido de los mismos) y el aumento de la secreción de moco. Todo ello provoca una congestión de la mucosa nasal con abundante goteo de mucosidad por la nariz e irritación de la garganta, con ardor.

gripe sin fiebre

Los síntomas de un resfriado son bastante comunes: nariz congestionada, congestión nasal, garganta irritada a veces asociada a fiebre, tos, migraña, ronquera, inflamación de los ganglios linfáticos del cuello y dolores musculares.

Por lo tanto, no existen curas específicas para los resfriados, aunque algunos medicamentos, como los antihistamínicos y los antiinflamatorios, pueden aliviar sus síntomas. Sin embargo, la aspirina y sus derivados no deben administrarse, en ningún caso, a niños menores de 12 años.

Los cigarrillos y aerosoles para despejar las vías respiratorias, los caramelos balsámicos y la limpieza frecuente de la nariz pueden eliminar al menos una parte de la mucosidad infectada, evitando así el riesgo de infección bacteriana y acelerando la curación.

Las infusiones de menta, tomillo o eupcalyptus y los extractos de la planta Echinacea se utilizan en muchos países del mundo para tratar los resfriados y las infecciones de las vías respiratorias superiores en general.

La ingesta de vitamina C no parece tener ningún valor curativo/preventivo, aunque un buen equilibrio vitamínico es esencial para reforzar el sistema inmunitario y garantizar una eficacia óptima del organismo.