eat pray love – perder el equilibrio por amor

20. Lee sobre sexología: muchos hombres no tienen ningún conocimiento de la fisiología masculina y femenina, tienen poco conocimiento de la anatomía, tienen creencias erróneas sobre las fases sexuales y la importancia de los aspectos psicológicos para promover la excitación y el orgasmo.

21. Aprende a reconocer si hay factores de estrés en tu vida que puedan interferir en la experiencia sexual. El estrés en el trabajo o las preocupaciones de diversa índole pueden interferir en su equilibrio psicológico y, por tanto, ser un obstáculo para la sexualidad, la erección y el orgasmo. Si es posible, elimine todos los factores de estrés, tal vez se tome un fin de semana a solas con su pareja, lejos de casa y de las preocupaciones.

Artículo del Dr. Pierpaolo Casto – Psicólogo y Psicoterapeuta – Especialista en Psicoterapia Cognitiva y Conductual *** Contacto y consulta especializada con el Dr. Pierpaolo Casto:

12 consejos para conseguir una chica

Mientras que las preocupaciones de los hombres sobre el “rendimiento” se refieren a la erección y la duración, la mayoría de las mujeres con ansiedad de rendimiento temen no llegar al orgasmo o no poder excitarse lo suficiente para asegurar una lubricación suficiente.

Esto ocurre porque la tensión mental generada por la ansiedad de rendimiento sexual “bloquea” la excitación mental e interrumpe el mecanismo psicofísico de la excitación física (erección en el caso de los hombres y lubricación en el de las mujeres).  La pérdida de excitación también puede afectar al clímax de la excitación, es decir, a la fase orgásmica.

Cuida tu cuerpo (¡y no me refiero sólo al aspecto estético!), aprende a observarlo y a escucharlo… Te sorprenderá la cantidad de mensajes que te envía y lo mucho que acostumbras a ignorarlos.

¡el mayor miedo de los narcistas!

Las situaciones de estrés, ansiedad o, como veremos más adelante, los problemas psicógenos de diversa índole pueden comprometer la reacción sexual (y, por tanto, también el placer sexual) del mismo modo que los problemas de carácter orgánico.

Una disfunción eréctil, por ejemplo, podría señalar la presencia de un cuadro depresivo así como una reacción de evitación, de tipo ansioso, hacia el sexo o hacia la implicación emocional en la relación de pareja.

– El síntoma sexual que aparece en una nueva relación después de un periodo sin problemas sexuales con otras parejas pondría de manifiesto el miedo a la dependencia erótica de otra persona, por lo que pueden desencadenarse mecanismos defensivos que lleven al sujeto a creer que es demasiado peligroso “dejarse llevar”.

giuro che ti amo con nino d’angelo y bombolo

Hay muchas razones para ello: entre las principales se encuentran los conflictos y penas de nuestra vida, como la pérdida de un ser querido, por un duelo o una relación que se ha terminado, o el mal de amores, una crisis de cualquier tipo o algún desajuste orgánico y hormonal.

Muchas de estas razones para no querer tener sexo pueden resolverse con la ayuda de un médico o de una terapia psicológica que nos ayude a eliminar nuestros bloqueos, pero otras, como el estrés, son circunstanciales y pueden resolverse con tiempo y un poco de paciencia, encontrando tiempo para dedicarlo al amor y a nosotros mismos.

Principalmente porque esta situación crea un “ritmo sexual” diferente entre ambos miembros de la pareja. Pueden empezar a surgir demandas por parte del otro miembro de la pareja que no entiende lo que está pasando, aumentando la tensión y la falta de comprensión.